martes, 5 de agosto de 2014

Documentos de la Red de Alerta Petrolera Orinoco Oilwatch - Venezuela (2005)

El Plan Estratégico de la Nueva PDVSA: Un nuevo salto al abismo! (2005)


Red Alerta Petrolera-Orinoco Oilwatch
Rebelión

La vieja gran Apertura
El actual presidente de la República Hugo Chávez Frías como candidato presidencial en 1998 montó en gran parte su campaña a la primera magistratura en una crítica a la llamada “Apertura Petrolera” del Presidente Rafael Caldera. Por entreguista al Extranjero, por violatoria de la soberanía nacional, por sus graves amenazas o daños al patrimonio ambiental nacional y de muchas poblaciones afectadas directamente por los planes de dicha Apertura, por haber sido decidida en forma “cupular” inconsulta. El entonces candidato Chávez se alimentó a su vez de la lucha de un conjunto de grupos sociales, ecológicos, académicos y políticos que, en, forma denodada y heroica, habían venido denunciando dicha Apertura y oponiéndose a ella desde hacía tiempo. Entre ellos, la Red Alerta Petrolera, que se ha ganado reconocimiento nacional e internacional. La Apertura Petrolera del Gobierno de Caldera pretendía convertir a Venezuela en “la nueva Arabia Saudita del planeta”, elevando la producción a niveles descomunales y garantizándole suministros al mundo, llenando el país de empresas extranjeras, e hipotecando su futuro y autodeterminación.

La faraónica nueva Apertura
En base a los recién anunciados planes petroleros y gasiferos del actual gobierno, es irónico observar cuan parecida a la denunciada Apertura de la IV Republica se ha vuelto la política actual. Se anuncia con Bombos y Platillos que Venezuela posee “las reservas de petróleo mas grandes del planeta, incluso mayores que las de Arabia Saudita”. Se ponen las mismas “a disposición de todo el mundo”. Se anuncia una nueva “invasión” de empresas extranjeras; desde la norteamericana Chevron Texaco (destacada con gran alarde y orgullo en la propaganda oficial, a pesar de sus estrechos lazos con el gobierno de Bush y el juicio que tiene pendiente por los desmanes ambientales en la Amazonia Ecuatoriana) hasta la China Nacional Petroleum Corporation (también muy cuestionada en materia ambiental); así como la constitución de Petrosur, Petrocaribe y Petroandina, las cuales bajo el financiamiento de PDVSA pretenden esparcir el modelo de explotación petrolera en todo el Continente. Se anuncia la duplicación petrolera para el año 2012, hasta unos seis millones de barriles al día; y la duplicación de la capacidad de refinación. Convertir al país en una potencia gasífera. Ofertar 500 mil kilómetros cuadrados de la plataforma marina venezolana a la explotación de petróleo y gas como nueva frontera de explotación. Esta extensión a añadirse a los 570 mil kilómetros cuadrados de tierra firme declarados aptos para la actividad de los hidrocarburos. Sobre estos últimos el Jefe de Estado ha declarado al anunciar el Plan, el pasado 19 de agosto, su intención firme de marchar hasta los confines del territorio:

las refinerías, los terminales, las instalaciones petroleras, los gasoductos, etc., están en un 99% ubicados en el norte del país y tenemos grandes extensiones de territorio bueno, donde no hay ni una refinería, ni un oleoducto, ni un gasoducto, ni una instalación energética petrolera. Vamonos Venezuela Adentro”.


En este contexto se anuncia la construcción de una gigantesca refinería en las márgenes del río Orinoco, en Cabruta, en pleno centro geográfico del país, a generar un voluminoso tráfico de transporte petrolero por dicho río. La misma mentalidad de conquista desarrollista, reminiscencia de la “Conquista del Sur” del Gobierno de Caldera, se proyecta para justificar los designios presidenciales de explotación del espacio marino al hablar el Jefe de Estado que ellos permitirán ejercer “soberanía” en “la fachada atlántica que se encuentra totalmente abandonada” (!) –ignorando, en típico estilo desarrollista que en la Naturaleza nada esta nunca ocioso o abandonado sino que esta cumpliendo múltiples y valiosas funciones de equilibrio o regulación biótica. Se anuncia asimismo grandes planes de desarrollo para la, ecológicamente y socialmente – por ser sede de pueblos indígenas y pesqueros ancestrales- ultra frágil zona del Delta del Orinoco y Golfo de Paria, incluyendo un gigantesco complejo gasífero-petrolero-petroquímico en Guiria, estado Sucre. Se anuncian hasta Convenios de abastecimientos con países tan remotos como China e India. Para satisfacer todo el mercado planetario, se adquirirá una nueva flota de tanqueros que recorrerá nuestras costas y los mares dejando “su rastro de petróleo” y aumentando el riesgo de desastres petroleros marinos. Se anuncia un gran gasoducto que atravesaría Venezuela y Colombia para surtir el mercado del Pacifico, Centroamérica y Estados Unidos. Y pare usted de contar!...En un pasmoso parecido con la consigna del Gobierno de Caldera de que “el cielo era el limite”, para marcar la desmesura y ambición de sus respectivos planes. 


Las contradicciones 

Todo lo anterior al tiempo que se designa a la nueva gran “Apertura Quinta Republicana” como inspirada en las enseñanzas de Arturo Uslar Pietri y Juan Pablo Pérez Alfonso, quienes en verdad fueron grandes críticos del derroche y la dependencia petrolera. Al tiempo que el discurso oficial expresa preocupación por el alarmante calentamiento del planeta, la ampliada ola de huracanes producto de éste que asola a países como Cuba y aun a nuestras propias costas; la “perversa” omisión del Gobierno de Bush de negarse a firmar el Protocolo de Kyoto; males o problemas todos estos directamente relacionados con la explotación de hidrocarburos que el Gobierno Nacional impulsa con tanta dedicación. 
Al tiempo que se critica “el imperialismo del ALCA” por no consultar a los pueblos del Continente - la misma omisión en la que incurre el Plan Estratégico de PDVSA.


Al tiempo que no se hace ninguna referencia en el nuevo mega plan inversionista de 56.000 millones de dólares del saneamiento de la gran Deuda Ambiental de la industria petrolera para con la Nación; que incluye, entre otros aspectos, la devastación de la Cuenca del Lago de Maracaibo (donde se siguen dando permisos de explotación hoy) así como las miles de fosas llenas de desechos tóxicos, desatendidas a lo largo y ancho de todo el país, así como la contaminación de acuíferos subterráneos. Y el riesgo al medio ambiente que comportarán las nuevas explotaciones en el Delta del Orinoco-Golfo de Paria (desconociendo la oposición de los indígenas Warao y pescadores; el carácter altamente dinámico de dichas aguas; el alto riesgo tectónico de la zona, el mayor del país y vinculado incluso a la posibilidad de un gran riesgo de erupción volcánica en la región que ciertamente devastaría costas y la infraestructura petrolera en tierra y mar con el consiguiente desastre en derrames; y desconociendo el gran valor biótico alternativo de la zona.); así como el riesgo ambiental de la también nueva explotación de los 500 mil kilómetros cuadrados de la plataforma marina que ahora también se quiere realizar, (incluyendo toda la resultante generación de desechos contaminante en alta mar), y el riesgo de la explotación en nuestra vital cuenca del río Orinoco aguas arriba. 

Al tiempo que no se hace en la mencionada faraónica nueva apertura ninguna referencia al desarrollo de las nuevas fuentes alternas de energía, renovables y ecológicas (como las del sol, viento, agua, biomasa e hidrógeno), en las cuales nuestro país tiene abundantes posibilidades de producción, y las cuales son las que pueden salvar al mundo de la gran debacle ambiental en que lo ha sumido la industria de los hidrocarburos. 

Para añadir a todo lo anterior la mencionada política se presenta con el ropaje hechizante y confundidor del discurso oficial. Se bautiza al nuevo Plan Inversionista con la consigna “Siembra Petrolera”, en flagrante torcedura de la misma consigna de diversificación económica, a fin de alejarnos del petróleo, que acuñara Uslar Pietri. Al igual que se rebautizan viejas áreas de explotación o se bautizan nuevos planes con sagrados términos de la historia independentista patria, tales como los de las batallas de Boyacá, Junín, Carabobo, y de los próceres Mariscal de Ayacucho José Antonio Sucre y, Rafael Urdaneta. Cuando, en verdad, tales inconsultos compromisos con toda clase de factores extranjeros, por decenas de años, lo que hacen es comprometer la autodeterminación e independencia económica -y por ende política – así como territorial de la Nación. Dejándonos atados al cumplimiento de todos esos compromisos so pena de demandas internacionales judiciales o cual atractivo botín de la ambición invasora de cualquier poder extranjero – no olvidemos el gran factor de discordia y guerra que ha sido el petróleo en el mundo. 


El Salto al abismo 

El pretender colocar cerca de un millón setenta mil kilómetros cuadrados, prácticamente todo el país !...en el altar de sacrificio de la voraz y suicida industria de los hidrocarburos mundial, solo traería a la Nación más desolación ambiental, mas dependencia, mas vulnerabilidad, mas concentración de poder, mas desigualdad social, mas corrupción. 

Por mas que se pretenda revestir lo anterior con políticas de distribución asistencial de los petrodólares o con consignas como las de que “Ahora Venezuela es de Todos”. En verdad, un cascarón es lo que puede terminar siendo de todos: la suerte que le ha esperado a todas las sociedades mineras luego de que se haya agotado el recurso y se hayan corrompido ellas con su explotación. Como dijera el maestro de Simón Bolívar, Simón Rodríguez, especialmente recordado en la reciente conmemoración de los 200 años del juramento de Bolívar en el Monte Sacro de Roma ante el mismo Rodríguez: Y como también nos dejara dicho el Dr. Uslar Pietri, en su discurso de conmemoración del sesquicentenario de la muerte del Libertador (en 1980): “Un torrente ciego de riquezas se ha desbordado sobre nuestra tierra riqueza incontrolable, no producida por nuestro esfuerzo, no dirigida por nuestra voluntad, la ola del petróleo nos aleja y nos aliena de Bolívar…. A las puertas de la Soberanía Nacional está el Libertador. No lo hagamos esperar! 


De un recurso producido a costa de tantos males o bemoles, no puede surgir ninguna prosperidad de bienes sustentables o éticamente aceptables. Deploramos que la casi totalidad del país político nacional, empresarial y mediático ha permanecido silente, cómplice, o ávida pretendiente de beneficios de los mencionados planes. Aún aquellos que han dicho militar en la oposición política o defender mejores intereses patrios. 

El imperativo de una rectificación 

Por todo lo anterior la Red Alerta Petrolera-Orinoco Oilwatch, consecuente con su oposición de muchos años al paradigma hegemónico de los hidrocarburos, depredador corruptor y generador de dependencia, eleva su voz de denuncia y alerta ante los planes de la nueva Apertura petrogasífera - del actual gobierno. Exige un verdadero debate y consulta nacional sobre dichos planes. Reitera la necesidad de una inmediata moratoria a la explotación de hidrocarburos en zonas ambiental y socialmente ultra vulnerables. Reitera la exigencia de un Proyecto de Estado comprometido resuelta y sinceramente con la transición hacia una Venezuela Postpetrolera, tal como en verdad lo quisieron Uslar Pietri y Pérez Alfonso y como nuestra Red lo ha venido solicitando. Por el bien de los mas altos intereses del país y del mundo. Por la sensatez y coherencia elemental. Por la salvaguarda de la Patria de enceguecidas ambiciones externas e internas. 

Rectificar antes de que sea demasiado tarde, es un imperativo. 


Caracas, 24 de agosto de 2005 


La Red Alerta Petrolera-Orinoco Oilwatch, esta conformada por un colectivo de organizaciones ambientalistas y sociales, representantes de comunidades indígenas y personalidades relevantes en el área del petróleo, la antropología, el derecho, economía, ingeniería, ecología, y otras disciplinas, quienes desde 1997 nos hemos propuesto como objetivo principal investigar y monitorear los efectos socio-ambientales de la actividad petrolera en Venezuela. 



Red Alerta Petrolera (Orinoco Oilwatch) 


Sociedad de amigos en defensa de la Gran Sabana. AMIGRANSA. 
Frente en Defensa de la Sierra de Perijá. 
Sociedad Hommo et Natura. 
Asociación Civil Ecológica y Social Chunikai 
Fundación Nuevo Sur 
Periodico El Libertario 
Asociación de vigilantes del ambiente. 
Frontera Gran Sabana. AVVA 
Centro Social Libertario 
Centro Documentación Emilio Tesoro 
Nicla Camerin

lunes, 21 de julio de 2014

La caída de las exportaciones agrarias en un 95% (1998-2012)

La caída de las exportaciones agrarias en un 95% (1998-2012), propuesta socialista: CENAGRO


Nadesda Muñoz
ALEM-CIFO

El gobierno pasó de sostener que no iba a devaluar a defender el dólar oficial a 8 pesos como el de “convergencia”. Este papelón es superado por su idea de que la Argentina está exenta de la crisis mundial gracias a sus políticas anti-cíclicas. La oposición patronal no se queda atrás en su incapacidad explicativa.
Juan Kornblith


Ideólogos de la teoría económica convencional suelen promover “curas” milagrosas, como la implementación de maxidevaluaciones, en medio de una inflación del 56,2%, centrarse en la “industrialización por sustitución de importaciones” para convertir el país en uno competitivo, con una moneda sobrevaluada, una tasa de cambio que hace inalcanzables los medios de vida y empobrece cada vez más la clase obrera. Estos son algunos mecanismos solución que procuran cubrir, en parte, los problemas de abastecimiento interno, en este caso, el de las mercancías agrarias.


miércoles, 16 de julio de 2014

Deuda Pública Nacional ¿Suspensión de pagos o más endeudamiento en Venezuela?





Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO_ALEM)

“La acumulación de capital en forma de la Deuda pública no significa, (…), otra cosa que la acumulación de una clase de acreedores del Estado autorizados a percibir ciertas sumas sobre la masa de los impuestos públicos.”i Carlos Marx

Se hace necesario diferenciar entre la deuda acumulada y las nuevas deudas que se contraen; la deuda acumulada si alcanza montos excesivos dificulta la actividad económica, pues su servicio distrae ingentes recursos que pudieran usarse para fines más productivos como la industrialización del país. Asimismo un alto endeudamiento acumulado dificulta y hace más caro o imposibilita el acceso a nuevos créditos que necesite la economía en un determinado periodo. Peor aún es cuando la deuda acumulada es de tal magnitud que la nueva que se contrae solo puede servir para pagar la vieja.

A medida que crece la deuda pública externa o interna de un país con escasa potencia productiva, o lo que es lo mismo con escasa producción industrial como lo es Venezuela, es inevitable una devaluación o un incremento bien sea directo o indirecto de los impuestos (que terminan castigando severamente al salario real y no al capital), para compensar el déficit fiscal producto de los desbarajustes macroeconómicos de una política económica anti-científica y ruinosa. Venezuela tiene las reservas de petrolero (probadas y certificadas) más grande del mundo aunado a cuantiosos ingresos en divisas gracias a la renta petrolera. Aún así el Estado prefiere endeudarse por sí mismo en el exterior, convirtiendo luego esta deuda en gasto público para mantener sobre todo en lo que se refiere al gasto social, que es el que sustenta el apoyo popular del gobierno. Con lo que crea al interior del ámbito local capacidad de compra adicional, destinada a realizar la plusvalía de los pequeños capitales privados en fracciones que no permiten una acumulación ampliada del capital y representan un doloroso retroceso económico en el país.

“El futuro de Venezuela no es el petróleo, pero sin petróleo Venezuela no tiene futuro”ii

En Venezuela el petróleo sigue marcando la pauta, más del 90% de las exportaciones venezolanas son gracias al petróleo y sus derivados. Si el presupuesto fiscal anual del Estado venezolano se fija alrededor de los US$ 60 dólares el barril de petróleo, es decir, muy por debajo del precio referencial del mercado internacional, que se ubica alrededor de los US$ 100 dólares ¿Cómo se explica que el Estado se endeude desmedidamente? Debería pasar todo lo contrario, al Estado le sobrarían dólares de EE.UU para seguir financiándose (40% más de los presupuestado por barril de petróleo) sin recurrir al endeudamiento externo o interno y lo ruinoso que este representa, ni recurriría a la devaluación de la moneda, ni a la emisión de billetes ni mucho menos al incremento del IVA.

Sin embargo, pasa todo lo contrario, con un barril de petróleo oscilando entre los US$ 90 y 100 dólares vemos que los ingresos petroleros se tornan cada vez más insuficiente, el gobierno acomete devaluaciones fraccionales de la moneda que representan más del 50, 300 y hasta el 600% (Dólar CENCOEX, SICAD I y SICAD II), se endeuda con China, Rusia, Brasil entre otros países, se endeuda localmente con empresas comerciales en moneda nacional que luego buscan la repatriación de sus ganancias en dólares de EE.UU, vemos a menudo a PDVSA vendiendo bonos en moneda extranjera y pagando intereses a los tenedores de los bonos ya emitidos y la recaudación del IVA sigue en ascenso. Y aún así el Estado venezolano no escapa de la crisis económica, o sea, alta inflación, cuantiosas importaciones, fuga de capitales, pago de deuda vieja y de sus intereses y alta sangría en las reservas internacionales. En el gráfico 1, podemos observar que de cada US$ 100 dólares que entran al país por concepto de exportación (95% son exportaciones petroleras) 50 dólares están comprometidos con el pago de la deuda externa en la relación deuda externa sobre las exportaciones totales.
Gráfica 1



Entre 1997 y 1998 las exportaciones petroleras estaban valoradas entre US$ 16,39 y 10,57iii dólares el precio por barril, o sea, representaban el 85% menos de lo que cuesta hoy día un barril de petróleo. Tomando en consideración el precio internacional de referencia de US$ 100 dólaresiv y, aún así la deuda externa sobre las exportaciones totales (petroleras y no petroleras) representaban entre el 90 y 130% de aquellos años, es decir, entre 1997 y 2003 era cuesta arriba pagar deuda externa con exportaciones y menos con un precio por barril de petróleo estando por debajo de los US$ 30 dólares. Las exportaciones no petroleras distaban ligeramente un crecimiento mayor e igual al 17-18% más de lo que es hoy en día 13,9% para el (2012)v en lo que respecta al PIB de manufactura.

Sin embargo, ahora vemos que el crecimiento de las exportaciones petroleras aunadamente a los altos ingresos provenientes de la venta internacional de petróleo ha ayudado a disminuir el peso de la deuda externa sobre las exportaciones en Venezuela para el periodo 2004-2012, en efecto, sí dicha relación ha mejorado ¿Cuál es verdadera razón del endeudamiento del Estado? ¿Acaso los gastos del Estado no son cubiertos aún teniendo un ingreso por exportaciones de petróleo tan alto? La medida más razonable sería la de no endeudarse.

Por otro lado, aunque el servicio de la deuda externa entre las exportaciones totales no ha representado más del 5% en los últimos 5 años (2008-2012). No obstante, es evidente que si descontamos las exportaciones petroleras que representan en los últimos años entre el 90 y 95% de las exportaciones totales del país. El país no contaría con más recursos que no fuera más deuda para pagar deuda vieja, por eso sin el petróleo, no contaríamos con recursos ni siquiera para hacer frente al pago de sus intereses y amortización. Esta es una de las razones por la cual el gobierno se endeuda para hacer frente a altas importaciones (públicas y privadas), pagos de deuda y de servicios de la deuda, expansión fiscal realizando gastos que no generan plusvalor y financiamiento a bajo costo al pequeño capital con tipo de cambio sobrevaluado. ¿Qué pasaría si mañana día bajaran los precios internacionales de los hidrocarburos?

¿Tiene Venezuela la deuda más cara del mundo?vi El Estado se sigue endeudando para darle dólares barato a la burguesía local (nacional y extranjera)

“La forma que toma la apropiación de la renta por el estado nacional para el pago de la deuda externa pública se convierte en una fuente de ganancia extraordinaria para los capitales industriales que operan al interior del ámbito nacional. Ganancia extraordinaria que estos capitales ven a su vez multiplicada en cuanto la remiten al exterior, al haber sido realizada originariamente a un peso sobrevaluado”vii. Juan Iñigo Carrera

En Venezuela la fuente de ganancia extraordinaria es la renta de la tierra minera que permite la realización de un dólar barato para endeudarse y transferir recursos hacia el exterior, pues, buena parte de la deuda adquirida en el exterior es precisamente para permitir la valorización de los capitales pequeños fragmentados que se ven liberados de su misión histórica de valorizarse y acumularse por otras vías distintas a la captación de la renta petrolera. El origen del endeudamiento público externo e interno del Estado venezolano, distan causas por completo impropias al crecimiento del capital industrial (mayoritariamente fragmentado) en el ámbito de la economía nacional (por ejemplo, el Estado contrae deudas para no devaluar inmediatamente, siendo la devaluación innecesaria (la devaluación se hace inevitable si no se toman medidas radicales contra el capital) producto del uso ineficiente del capital y todo para subsanar a las pequeñas empresas imposibilitadas técnicamente para producir a gran escala, empresas comunales que fraccionan el capital concentrado, practicas feudalistas con tufo pre-esclavista como el “trueque”, el conuco, el minifundio, cooperativas, etc.).

Tal como mencioné anteriormente la magnitud de este endeudamiento va a una velocidad que no guarda relación alguna con la capacidad de la economía nacional para generar la riqueza necesaria para el pago de sus intereses y amortización, por tal razón vemos como se pertrecha dicho círculo vicioso que termina siendo muy nocivo y ruinoso para el país.

Para el 2013 la deuda externa total de Venezuela representó apenas el 68% de lo fugado del país. Es sorprendente ver que entre 17 y 18 años (1997-2013) la fuga de capitales haya sobrepasado la totalidad acumulada de la deuda externa del gobierno central en un 348%. Desde 1997 hasta el 2001, la deuda externa era mayor a la fuga de divisas, a partir del 2002 cambia la relación y la fuga de capitales (40.561 MM US$) empieza a sobrepasar la deuda externa total (35.460 MM US$). Miremos el gráfico 2, la evolución de esta dinámica de transferencia de valor hacia el exterior.
Gráfica 2. Analogía entre la deuda externa y la fuga de divisas del país (1997-2013)



Como se puede observar en el gráfico 2, los datos expresan que tanto la deuda externa como el stock de capitales fugados hacia el exterior no han disminuido su ritmo de crecimiento entre el periodo de 1997-2013. Sin embargo, el crecimiento acumulado de la fuga de capitales en ese mismo periodo ha sido de un 883%, mientras que la deuda externa total acumulada del gobierno central (sin incluir Fondo Chino, los pasivos totales de PDVSA y la deuda de PDVSA con el BCV) ha crecido en un 197%. El pago de la deuda externa es una forma de transferir recursos hacia el exterior. Sin embargo, nos referimos a la deuda externa total no al pago de la misma que conjuntamente con la fuga de divisas estriban en más de US$ 219 mil millonesviii de dólares. Desde el año 2003 hasta el 2013 periodo de estricto control de cambio la deuda externa tuvo un crecimiento acumulado del 173%, mientras que la fuga de divisas lo hizo en un 278% en ese mismo periodo. Es decir, el control de cambio que a priori impide la fuga de capitales, ha sido absolutamente vulnerado y sólo ha servido para fugar capital con más ahínco, lo cual la burguesía local no tiene impedimento para fugar divisas.

Por otra parte la estatal petrolera PDVSA acaba de presentar el Balance de la Deuda Financiera Consolidada de la Casa Matriz y sus filiales al 31 de diciembre de 2013, debidamente auditado por Rodríguez Velázquez & Asociados KPMG, con la impresionante cifra de Deuda Financiera Consolidada de 43.384.000.000 dólares estadounidense (ver la Tabla 1).
Tabla 1: Deuda financiera de la casa matriz de PDVSA y otras empresas filiales(2011-2013)



Como se observa en la tabla 1, la variacion del crecimiento acumulado de la deuda financiera consolidada al 31 de diciembre de 2013 representa el 8.3% con respecto al 2012, el 24.3% con respecto al 2011, el 102% con respecto al 2009 (21.419 MM US$) y del 223% con respecto al 2008 (13.418 MM US$). Empero, considerando para un análisis posterior y más detallado sobre la deuda de venezolana, cabe destacar que la deuda de PDVSA es mucho mayor de lo que se imagina y sin considerar la deuda abismal que se tiene con el Banco Central de Venezuela (BCV) que sobrepasa los US$ 70 millardos de dólaresix al tipo de cambio oficial de 6,3 Bs./USD.

Desde hace varios años se viene explicando desde el Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO-ALEM) que la única forma de frenar la sideral hemorragia de divisas hacia el exterior que nos arruina con altos niveles de endeudamiento externos e internos para cubrir fraudulentas importaciones, y mantener sobrevaluado el tipo de cambio con demás gastos improductivos que no generan plusvalía y solo para sostener al pequeño capital, sucesivas devaluaciones de nuestra moneda para mitigar la baja de las reservas internacionales y la generación de escasez e inflación, es crear, una Central Estatal Única de Importaciones (CEUI), aunado de la Estatización total de la Banca (CEUBx) que despoje de la esfera especulativa y falaz, las divisas que la clase capitalista usa para “exportar” y “posesionar” nuestra renta petrolera, en sus cuentas en el extranjeroxi y sin incluir lo que atesora en paraísos fiscales (offshore) de forma encubierta. Según nuestras investigaciones, en esa dinámica de expropiación de capitales que la burguesía aplica a todo el país, deviene la centralidad de los graves problemas económicos que nos aquejan. El mismo Presidente Chávez y ahora Nicolás Maduro denunciaron esta situación y promovió la creación de un organismo similar al que nosotros proponemos.

¡Ni un dólar más para la burguesía! ¡Si hay alternativa!





i Marx, Carlos.: El Capital, Tomo III, Editorial de Ciencias Sociales, La habana, 1973, p. 492.
ii Expresión del Economista venezolano Asdrúbal Baptista.
iii Ver datos de Asdrúbal Baptista en Bases cuantitativas de la economía venezolana 1830-2008.
iv Ver datos de la OPEC, precios anuales.
v Datos del BCV del PIB por clase de actividad económica a precios constante de 1997.
vi Así se intitula un artículo de Manuel Sutherland disponible en: http://m.americaeconomia.com/analisis-opinion/tiene-venezuela-la-deuda-mas-cara-del-mundo.
vii Iñigo Carrera, Juan.: La acumulación de capital en la Argentina, articulo disponible en: el Centro de Investigación como Crítica Práctica (CICP).
viii Desde 1997 hasta el 2013 el neto de la fuga de divisas ha sido en US$ 145.990 MM y el neto de la deuda externa ha sido de US$ 73.243 MM, todos juntos suman más de US$ 219 223 MM, eso sin incluir los US$ 140 mil millones de dólares de los pasivos totales de PDVSA para el 2012 (ver cifras en el Estado Financiero Consolidado de 2012, 2011 y 2010) y la deuda de PDVSA con el BCV que ronda alrededor de los US$ 70 mil millones de dólares.
ix Sube la deuda de PDVSA con el BCV. Disponible en: http://www.notitarde.com/Economia/Sube-la-deuda-de-Pdvsa-con-el-BCV-2157728/2014/05/10/326195
x La Central Estatal Única Bancaria (CEUB), es una propuesta que viene realizando el Centro de Investigación y Formación Obrera, como forma de organizar el crédito bancario a gran escala en aras de potenciar la industrialización aprovechando la economía de escala y el uso científico de la planificación.
xi Para un mejor detalle ver el articulo de Manuel Sutherland y Juan Villegas sobre fuga de capital en: www.alemcifo.org 

Una herencia que perdura. Petróleo, cultura y sociedad en Venezuela - Miguel Tinker Salas


Capítulo VI. La industria petrolera y su proyecto de sociedad

Capítulo VII. Petróleo y política. Una relación que perdura

domingo, 6 de julio de 2014

Argumentos económicos contra el extractivismo



Joan Martínez Alier*
La Jornada

En toda Sudamérica hay enormes exportaciones en volumen (toneladas de petróleo, carbón, mineral de hierro, soya, madera, cobre…) y sin embargo varios países (Brasil, Colombia, Perú, Venezuela, Argentina, Ecuador) no logran apenas pagar sus importaciones. Argentina está entre caer o no en déficit comercial. Colombia, Brasil, Perú, Ecuador ya lo hicieron en 2013 y principios de 2014. Sus exportaciones no pagan sus importaciones. Un ejemplo: Colombia vende al exterior unas cinco veces más toneladas que lo que compra de él, y sin embargo no puede pagar sus importaciones con las exportaciones que, en este caso, son en buena parte de carbón.

Persiste una estructura desfavorable en el comercio exterior, se exportan más toneladas que se importan, y se vende mucho más barato por tonelada que lo que se compra. Y esa gran exportación física no consigue ya pagar las importaciones o lo consigue apenas. Las balanzas comerciales de estos países medidas en dinero están ya en déficit, excepto en Argentina, que tiene todavía con un pequeño superávit.

Un reciente artículo publicado por la Flacso-Ecuador (de Pablo Samaniego, María Cristina Vallejo y yo mismo) con el título Déficits comerciales y déficits físicos en América del Sur llama la atención sobre esos hechos, fruto de una equivocada política extractivista. Nuestro artículo va a contracorriente de los entusiasmos generados por la evolución favorable en los términos de intercambio en los inicios del siglo XXI en América del Sur. Al analizar en detalle tres países andinos (Colombia, Ecuador y Perú) comprobamos que ciertamente existió una mejora en los términos de intercambio, pero que en 2012-2014 toca a su fin.


Da lo mismo que los gobiernos sean nacional-populares o neoliberales. En Brasil y Argentina, al igual que en esos otros países y en Venezuela, las exportaciones son persistentemente mayores que las importaciones (en toneladas). Sin embargo, Brasil ya entró en déficit comercial entre enero y marzo de 2014 de 6.072 millones de dólares, el mayor para un trimestre en 21 años, mientras Argentina ha visto casi desaparecer su superávit comercial entre 2012 y el primer trimestre de 2014. Y eso a pesar que la moneda de ambos países se ha estado devaluando, en un intento por exportar todavía más cantidades y de frenar importaciones.


Existe estructuralmente una relación de intercambio desfavorable que se observa en dos ámbitos: por una parte, se registran persistentes déficits físicos, es decir, se exportan más toneladas de materiales que se importan. Lo llamamos déficit porque se pierden recursos naturales, se agotan los recursos. En años muy recientes esta trayectoria se acompaña en países grandes y chicos por un contraproducente déficit en la balanza comercial monetaria, que compone el segundo ámbito de deterioro estructural en el comercio exterior de estas economías. ¿Por qué contraproducente? Porque en principio conduce a un endeudamiento mayor y a una presión por exportar más y más, causando mayores daños ambientales y más conflictos sociales. Los déficits comerciales exigen otros ingresos en el balance de cuenta corriente o en el balance de capitales. La afluencia de inversión extranjera directa puede compensar el déficit comercial, pero va a generar rentas que se escapan después del país.


Un ligero resfriado en China se convierte en pulmonía en América del Sur, aunque uno pueda pensar que la demanda de materias primas que no se reciclan (como los combustibles fósiles) o que se reciclan sólo en parte (como los metales) tenderá a ser firme, incluso sin crecimiento económico mundial. Si el mundo hoy quema 90 millones de barriles, mañana va a quemar otros 90 millones, un poco más o un poco menos. La energía no se recicla. La demanda se mantiene, pero los costos económicos, sociales y ambientales de la extracción son crecientes al disminuir la ley de los minerales metálicos y extraer petróleo o gas de lugares más recónditos, como sucede también en la extracción de madera, soya, palma de aceite. Al mismo tiempo, con ofertas abundantes, los precios pueden bajar mucho a causa de pequeñas oscilaciones en las coyunturas de los países importadores.


Así pues, las críticas de los post extractivistas sudamericanos (Maristella Svampa, Eduardo Gudynas, Alberto Acosta) tienen doble fundamento económico. La exportación de materias primas agota los recursos naturales, produce contaminación y causa conflictos con las poblaciones locales, envileciendo a los gobiernos que usan la represión como método para la extracción, como el presidente Correa, en Intag, Ecuador, en estas semanas, olvidándose ya del Buen Vivir o Sumak Kawsay. Y por otro lado, los precios de esas cuantiosas exportaciones son baratos en relación con las importaciones. Se exporta mucho y sin embargo no se cubre el costo de la importación. De ahí un nuevo camino por la ruta del endeudamiento.



*ICTA-Universitat Autònoma de Barcelona

martes, 1 de julio de 2014

Nuestro ogro filantrópico


Por José Natanson
Le Monde Diplomatique, Argentina

No es posible, en sociedades complejas como las nuestras, identificar un solo gran problema: la vida contemporánea, enmarañada por naturaleza, está atravesada por miles de cuestiones irresueltas. Sin embargo, con la distancia que da el tiempo es posible aislar, en cada momento histórico, un problema que por su gravedad opaca al resto y alrededor del cual gira el debate público, y que una vez solucionado deja su lugar a otro, no menos acuciante. Si en los 80 era la recuperación de la democracia y la consolidación de instituciones políticas estables, si en los 90 la preocupación pasaba por reducir la inflación y construir una moneda duradera, y si al comienzo del nuevo siglo, cuando la izquierda comenzó a expandirse como una mancha de aceite por la región, la atención estaba enfocada en la dimensión social, mi tesis para América Latina –formulada con cautela pues se trata de una tendencia incipiente– es que el problema central hoy radica en la provisión de servicios públicos urbanos.

El estudio del Latinobarómetro, que todos los años releva las principales preocupaciones de la región, viene registrando un aumento de la insatisfacción con los servicios públicos, comenzando por el más básico de todos: la seguridad. En efecto, el análisis de la serie histórica demuestra que antes del giro a la izquierda, en 2002/2003, el ranking estaba encabezado por el desempleo (29 por ciento) y que últimamente ha sido superado por la inseguridad (24 por ciento). Quitando las cuestiones estrictamente económicas, los latinoamericanos no creen que los principales problemas sean el autoritarismo (como seguramente hubieran señalado en los 80) ni la corrupción (como podría suponerse de la lectura de la prensa) sino la delincuencia, la educación, la salud y –gran novedad– el transporte (1).

Este malestar difuso se complementa con la evidencia, ésta sí bien concreta, en el sentido de una multiplicación de estallidos ciudadanos, entre los que sobresalen las marchas de los estudiantes chilenos de 2010/2012, las manifestaciones convocadas el año pasado en Brasil en rechazo al aumento de la tarifa de transporte y los reclamos masivos contra la inseguridad concretados en prácticamente todos los países de la región, incluyendo desde luego a Argentina. Las quejas por la ineficiencia de los servicios de salud llevaron a algunos países, como Venezuela y Brasil, a recurrir a médicos cubanos. Pero más allá de cada caso y excluyendo de la lista a los episodios recientes de Venezuela, que por su escalada ultraviolenta y el tipo de régimen merecen un tratamiento aparte, y quitando también los reclamos contra diferentes actividades extractivas, sobre todo en países que experimentan auges mineros como Perú, que también exigen una consideración especial, no parece exagerado afirmar que estamos ante una nueva “onda larga” de conflictividad, diferente a la beligerancia social que marcó el fin del ciclo neoliberal, más dispersa y carente de articulación política y centrada esta vez en los servicios públicos.

Motivos

Una primera causa posible reside en los éxitos de los procesos de inclusión impulsados por los gobiernos de izquierda, que al elevar el piso de la expectativa social atenuaron la urgencia de los reclamos básicos de alimentación y empleo y potenciaron nuevas demandas. El transporte, por citar sólo un caso, no será lógicamente motivo de preocupación si una persona se encuentra desempleada, pero empieza a tornarse insoportable si tiene que trasladarse todos los días al centro de una ciudad de quince millones de habitantes, en hora pico y en un tren construido antes de la Segunda Guerra Mundial. Del mismo modo, las políticas sociales con contraprestación, como el Bolsa Familia brasilero o la Asignación Universal argentina, incrementaron la presión sobre los sistemas de educación y de salud, que prácticamente de un día para el otro se vieron obligados a atender a un sector de la población antes excluido. La clase media latinoamericana, que según datos del Banco Mundial se expandió un 50 por ciento en la última década (2), exige nuevas respuestas que, consecuencia de esta “crisis de crecimiento”, ya no pasan tanto por la vitalidad de la demanda social como por la capacidad del Estado para satisfacerla. En la rústica expresión de esas almas simples que son los economistas, un problema por el lado de la oferta.

En este sentido, hay que señalar que los reclamos recientes no se sitúan necesariamente en los países más pobres de la región ni en las zonas más castigadas o alejadas de los centros nacionales, sino en las grandes metrópolis. El caso brasilero es interesante: la protesta contra el aumento de la tarifa del transporte, a la que luego se sumaron otras demandas, comenzó en San Pablo y no en, digamos, Recife o Fortaleza (el altísimo nivel de adhesión con que cuenta el gobierno del PT en el nordeste brasilero probablemente contuvo los reclamos en la zona más pobre del país, lo que abre un campo de comparación sugerente con realidades aparentemente muy distintas, como la boliviana: se trata en ambos casos de liderazgos de fuerte identificación popular –Lula y Evo– que supieron combinar la inclusión simbólica del “gobierna uno de nosotros” con la inclusión material de las políticas de transferencia de renta, en el marco de una macroeconomía que, a diferencia de Venezuela o Argentina, fue manejada con mano de hierro ortodoxa; en otras palabras, el piso del cual partieron, la miseria medieval del nordeste brasilero o del altiplano boliviano, era tan bajo que habilitó un modelo en cierto modo “más fácil” que el de los países con tradición de clase media).

Pero no nos desviemos. Lo que quiero plantear aquí es que la ola de manifestaciones en rechazo a la decepcionante performance de los servicios públicos no se origina en las clases más bajas ni en las zonas más atrasadas sino en los sectores medios o medios-bajos de las ciudades modernas, lo que remite a su vez a la tesis de la “trampa del desarrollo medio”: la idea de que es posible superar el atraso secular (altiplánico o nordestino o, digamos, chino), pero que es mucho más difícil pegar el salto que separa los estadios intermedios de desarrollo de las puertas doradas del Primer Mundo.

En una mirada más cotidiana, los reclamos se explican por un doloroso contraste: por un lado, las condiciones de vida de los latinoamericanos han mejorado notablemente como resultado de la reducción del desempleo y el acceso a bienes de consumo, incluyendo bienes de consumo durable como electrodomésticos, a lo que habría que sumar un aspecto inmaterial pero que también forma parte de los avances de estos años: la mejora de la convivencia entre varones y mujeres y la mayor tolerancia a la diversidad habilitada por las políticas de género, salud reproductiva y protección de las minorías sexuales. Y, frente a estos progresos, las deficiencias del sistema de salud, la baja calidad de la educación pública, el caos del transporte y la posibilidad para nada incierta de ser acuchillado a la vuelta de la esquina. En otras palabras, la idea es que mejoró la calidad de vida de las personas dentro de su casa pero no fuera de ella.

Detrás de esta realidad se esconde un problema cuyo origen puede remontarse a los inicios de la Revolución Industrial: el desajuste entre el proceso de crecimiento económico (asociado a la expansión industrial) y el de urbanización (entendido no sólo como la migración del campo a la metrópoli sino como la “construcción de ciudad” en sentido amplio), cuyo reflejo literario más famoso son las desoladoras páginas finales de Tiempos difíciles (3). La inédita etapa de crecimiento económico y aumento del consumo que atraviesa América Latina después del estancamiento desindustrializante de los 90 está haciendo colapsar los servicios públicos y pone en riesgo la sustentabilidad urbana: pareciera que la ciudad, que nació como refugio frente a las inclemencias de la naturaleza y el feudalismo, como un ámbito de convivencia y movilidad social, se hubiera convertido en una amenaza: la sensación, tan angustiante como letal para la construcción del espacio público, de que sólo estamos verdaderamente seguros cuando cerramos la puerta.

Un Leviatán ahí

La edición especial de Le Monde diplomatique que el lector tiene en sus manos desarrolla estas y otras cuestiones desde una mirada que busca enfocar panorámicamente la realidad latinoamericana actual, entre el necesario balance del giro a la izquierda y la urgencia por comprender el desafío –político y geopolítico– de una nueva derecha: edulcorada, enmascarada y presentable, pero derecha al fin. Los textos que integran este número, escritos por periodistas, académicos y analistas de distintos países, abordan los principales temas del debate latinoamericano actual y dejan la impresión de un cierto amesetamiento, que está lejos de marcar el final del ciclo progresista pero que también está lejos de las tal vez desmesuradas expectativas iniciales.

En el centro de todo esto se encuentra, una vez más, el Estado, que como sucede con las madres de las familias numerosas es el nudo donde se concentran todas las demandas, todas las quejas, todas las angustias. En La protesta social en América Latina, el trabajo coordinado por Fernando Calderón que constituye el estudio más exhaustivo sobre las manifestaciones callejeras de la última década (4), se llega a la conclusión de que el 70 por ciento de los conflictos registrados en la región no tienen como eje al sector privado (por ejemplo una empresa) ni a una entidad extra-nacional (el FMI o la Embajada de Estados Unidos) sino a nuestro viejo y castigado Leviatán, ese “ogro filantrópico”, según la afilada expresión de Octavio Paz, que es el principal sujeto de nuestros reclamos pero todavía el único capaz de ofrecer una respuesta.

Notas
1. La información está disponible en www.latinobarometro.org
2. Banco Mundial, “La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina”. En el informe se sostiene que Argentina y Brasil son los países en los que más se expandieron los sectores medios.
3. Charles Dickens, Tiempos difíciles, Alianza Editorial.
4. Fernando Calderón Gutiérrez, La protesta social en América Latina, Cuadernos de Prospectiva Política 1, PNUD-PAPEP-Siglo XXI.

EDICIÓN ESPECIAL: FRACTURAS EN AMÉRICA LATINA

Edición Nro 179 - Mayo de 2014

jueves, 19 de junio de 2014

Antropología del petróleo - Roldolfo Quintero


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Hundiéndonos en el excremento del diablo” - Juan Pablo Pérez Alfonzo


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La cuestión petrolera - Bernard Mommer


La cuestión petrolera – Bernard Mommer

Para acceder a la Introducción, haga click en este documento


9. Nacionalización del capital arrendatario
11. Epílogo. Petróleo e intercambio desigual
Petróleo Subversivo

(Libro) El Estado Mágico - Fernando Coronil



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Rodríguez Araque plantea política común de recursos naturales en Suramérica

Política | 06:21 p.m.
Rodríguez Araque plantea política común de recursos naturales en Suramérica
Así lo recalcó durante la I Reunión de los Organismos Regionales y Subregionales de Integración para la elaboración de la Agenda Estratégica de Coordinación Regional en materia social de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños
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Araque (Créditos: AVN)


ÚN|AVN.- El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Alí Rodríguez Araque, reiteró este miércoles que América Latina y el Caribe necesita establecer una política común en materia de administración de recursos naturales, con el propósito de utilizar estas potencialidades para continuar la reducción de las desigualdades en la zona.

Así lo recalcó durante la I Reunión de los Organismos Regionales y Subregionales de Integración para la elaboración de la Agenda Estratégica de Coordinación Regional en materia social de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que comenzó en Caracas en la mañana y se extenderá hasta el próximo viernes.

"En la región tenemos grandes contrastes. Por una parte, tenemos grandes niveles de pobreza y, por otra parte, tenemos un potencial de riqueza descomunal. Aquí en Suramérica está la mayor reserva de agua del mundo (cerca del 30% de agua dulce del planeta), la mayor riqueza forestal (la Amazonia), la mayor biodiversidad, todas las fuentes primarias de energía, tierras para cultivar alimentos. Bolivia, Argentina y Chile representan la más grande reserva de litio del mundo (más del 90%), que se utiliza para la utilización de baterías recargables, así que lo tenemos todo, sólo hace falta una estrategia, que nos pongamos de acuerdo", explicó durante su intervención en la mencionada reunión.

Igualmente, Rodríguez Araque destacó que los Gobiernos locales demuestran mayor voluntad política para acabar con la desigualdad regional

Además, dijo que este encuentro de los representantes del área social de la Celac supone un esfuerzo más de los países para combatir la pobreza que en América Latina y el Caribe, precisó, abarca a más de 170 millones de personas.

Detalló que producto de la desigualdad social, alrededor de 68 millones de personas en la región se encuentran en la indigencia, de acuerdo con las cifras que maneja la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

"Todo esto apunta a distintas visiones y lograr un objetivo común para aprovechar todas las potencialidades que existen en la región, a fin de superar la pobreza y el hambre, así como la conquista de nuevos estadios de calidad de vida para la población", agregó.

El secretario general de la Unasur apuntó que a los Gobiernos de la región les ha faltado una visión colectiva para definir qué hacer con las gigantescas riquezas en pro del bienestar de los pueblos, por lo que abogó por estrategias que no solo aborden la parte extractiva de los recursos naturales sino que también fortalezcan la capacidad de cada nación para transformarlos y, por consiguiente, generar mayores fuentes de trabajo, a fin de "conquistar nuevos niveles en la calidad de vida o del vivir bien".

Cabe destacar que hasta el viernes próximo los países que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) elaborarán, en Caracas, la agenda estratégica de coordinación regional para definir metas compartidas y proyectos prioritarios de inclusión y desarrollo social, teniendo como eje dos temas centrales en materia social: la universalización del acceso a la salud a través del Programa Latinoamericano y Caribeño de Atención Integral Oftalmológica y el Programa Latinoamericano y Caribeño de Alfabetización y Post-alfabetización, como parte de las políticas para erradicar el hambre y la pobreza.


Leer más en: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/rodriguez-araque-plantea-politica-comun-de-recurso.aspx#ixzz352YdZpgf

Libro: Teoría económica del capitalismo rentístico - Asdrubal Baptista (pdf)

(Libro) El relevo del capitalismo rentístico. Hacia un nuevo balance de poder - Asdrubal Baptista

Las medidas de emergencia de Nicolás Maduro en el rumbo correcto




Carlos Carcione, Stalin Pérez, Gonzalo Gómez, Juan García, Zuleika Matamoros y Alexander Marín
Rebelión

Ahora derrotar el saqueo contra el Pueblo Bolivariano y construir el Nuevo Modelo Productivo para la Transición

Introducción
Las medidas anunciadas por el Presidente Maduro el 6 de noviembre tienen la enorme virtud de facilitar el debate como debe ser: o construimos una política económica soberana o caemos en el monetarismo neoliberal cuyo puerto final, son medidas devaluatorias, pactos con el FMI o la dependencia extrema, neo colonial, que nos hará prisioneros de los nuevos actores del escenario imperialista mundial.
La intervención de mercancías con precios de usura y su venta directa al público a precio justo despiertan simpatía y moralizan al pueblo bolivariano y le dan oxigeno político al gobierno y al Proceso. Esta reacción del gobierno contra los especuladores y usureros era la que reclamaba nuestro pueblo para ponerse en pie de lucha i . Lo mismo que espera se extienda a todos los rubros de la economía, en especial los alimentos ii y que se mantenga en el tiempo.

Sin embargo, el marco político de justificación de las medidas, así como las medidas mismas, aunque progresivas para la emergencia, son todavía precarias e insuficientes para estabilizar y profundizar el proyecto de la Revolución Bolivariana, y la declarada vuelta al rumbo de transición al socialismo.

El gobierno sabe que ahora sí entramos de lleno en el tiempo de las definiciones como lo está entendiendo el pueblo bolivariano. Un tiempo plagado de amenazas y también de grandes oportunidades. Atravesamos momentos difíciles pero apasionantes. Tenemos por delante la oportunidad de abrir una nueva etapa en este Proceso que en su momento, liderado por el Comandante Chávez, se montó sobre la ola que cambió el curso neoliberal en gran parte de América Latina.

El paso que debe dar la revolución para sobrevivir es recuperar su rumbo, su dinámica y profundizarse. Es el paso que va de una revolución democrática al inicio de la transición, es decir: revitalizando las claves políticas del Proceso, debemos dirigirnos hacia la revolución en el terreno económico y social.

Se ha avanzado en el diagnostico del problema al ubicar la disputa por la Renta Petrolera en el centro de la escena. Pero ese diagnostico es aún parcial y por lo tanto insuficiente para desarrollar un plan que derrote la especulación y la usura iii de manera estructural. Y, sobre todo, que abra camino a un nuevo modelo productivo, construyendo una propuesta económica verdaderamente independiente como solo puede serlo en esta etapa mundial: anticapitalista.

Hoy más que nunca, porque la batalla recién comienza, al tiempo que desatamos la movilización del pueblo bolivariano, necesitamos clarificar las ideas, utilizar la verdadera ciencia económica de esta época: la economía política. Es decir: la ciencia que estudia las relaciones entre las clases, las fuerzas sociales y políticas actuantes y la dinámica de los enfrentamientos entre esos actores sociales y políticos, lo mismo que las características propias de los patrones de acumulación del capital iv . Es necesario descubrir lo que se esconde debajo de la superficie de acaparamiento y usura en los precios y en la especulación con el dólar. Identificar cuáles son las fuerzas que se disputan la Renta y por lo tanto el control de la economía nacional y con qué política lo hacen. Sólo así podremos responder de manera revolucionaria a la actual crisis.

El nombramiento de Rafael Ramírez como Vicepresidente del Área Económica, el consiguiente mantenimiento del Control de Cambios y las nuevas medidas económicas, dejan agonizante al plan de entrega de la Renta elaborado por Merentes y las Cámaras Empresarias. Cámaras denunciadas el 6 de noviembre por Maduro como responsables directas de la Guerra Económica.

Sin embargo ese plan no ha muerto. Merentes es mantenido en el gobierno y las medidas anunciadas, aunque van en el sentido correcto, terminan, por ahora, allí donde deberían estar comenzando. Todo esto en un peligroso juego de señales confusas, pidiendo a la burguesía que reflexione. La ofensiva, por ahora mediática de los especialistas de la oposición, de los propios empresarios y de algunas voces que surgen desde la misma orilla del Proceso Bolivariano, se redobla.

En el caso de los que dicen defender el Proceso, hablan opinadores de oficio sin compromiso militante revolucionario. Supuestos “expertos”, desde la comodidad de sus despachos en el exterior, escriben artículos insultantes. Ex altos funcionarios del gobierno confundidos sin saber ¿Qué Hacer? o interesados en dar por muerto prematuramente al Proceso Bolivariano, agitan el fantasma del colapso económico si no se toman las medidas que la oligarquía reclama.

Lamentablemente, desde los medios públicos se responde con argumentos superficiales y en el terreno que plantea la oposición. Los que hemos alertado contra esta guerra no hemos sido llamados a colaborar en este combate mediático, pero se toman y se utilizan nuestros argumentos y propuestas muchas veces de manera banal, ratificando el curso burocrático y de censura al pensamiento crítico, que tienen esos medios.

Por otra parte y esto es muy importante, el escenario continental es favorable. Desde lo más profundo del Brasil que estaba quieto desde hace 20 años, se ha puesto en marcha, hace apenas unos meses, una nueva ola en ascenso. Esta vez contra el nuevo reformismo que se adueñó de parte de los países de Suramérica. Multitudes se han lanzado a las calles a protestar contra las insuficientes políticas sociales. Se pelea también por reclamaciones obreras y populares largamente postergadas y contra el maltrato de una burocracia estatal que tiene como objetivo supremo gerenciar los negocios de su propia burguesía.

El Catatumbo en Colombia despertó a un movimiento campesino y popular empobrecido, ferozmente reprimido y silenciado por años. Continúa haciéndose oír el movimiento popular contra el extractivismo de Norte a Sur en todos los Andes y el Amazonas, y en las tierras fértiles de las pampas del Sur se levantan los pueblos contra la depredación sionista de Monsanto sobre la tierra, entre muchos otros ejemplos. Esa ola, que está en sus inicios, es continuidad de la anterior y se está desarrollando por toda la geografía de nuestro continente.

Si algún actor social o político intenta ir abiertamente contra esta ola sentirá el rigor de las fuerzas desatadas. Y si la confianza en nuestro propio pueblo alguna vez se viera empañada por el desanimo o la confusión, debemos recordar que los vientos que nos empujan vienen otra vez desde lo más profundo de Nuestra América, es esa tempestad popular la que se debe cabalgar. Y no dudemos: el pueblo bolivariano estará a la altura de la exigencia histórica.

Marea Socialista hace este aporte en el mismo sentido que los anteriores v , desde su posición de Corriente Política, Sindical, Popular y Juvenil del Proceso Bolivariano, en el ánimo de ayudar al debate nacional para defender y profundizar la Revolución Bolivariana hacia un rumbo anticapitalista.

I. Los alquimistas y la fascinación por el dólar
Antes de la Ciencia fue la Alquimia. La búsqueda del manantial de la eterna juventud, la sabiduría a partir de la piedra filosofal, la fórmula oculta en oraciones esotéricas que permiten convertir al plomo en oro. En fin, la búsqueda de una acción mágica que nos concedería la vitalidad eterna, el conocimiento total o la riqueza sin límites. Así están nuestros alquimistas económicos, buscando que una acción mágica sobre la relación dólar/bolívar, como por ejemplo liberar su compra a “todos los ciudadanos”, resuelva lo que, entre aterrorizados y amenazantes llaman una crisis terminal del proceso de la Revolución Bolivariana.

Estos “técnicos”, alquimistas, siguen enredados en la superficie del problema. Enceguecidos de fascinación por el gran fetiche: el dólar. El fetiche de todos los fetiches, encerrado en la mercancía de todas las mercancías del capitalismo: el dinero. vi ¿Cuál será la medida mágica? se preguntan y debaten entre ellos hasta sumergirse en la angustia que provoca la impotencia. ¿Será devaluar, liberar el precio y la compra del dólar o encontrar un parámetro comparativo distinto al actual? ¿Será verdad que nos acechan las siete plagas del desierto si no resolvemos el gran problema del dólar? Es decir, si no le damos a la burguesía todos los dólares que pide, que son todos y para siempre.

Fascinados como están son incapaces de comprender que el patrón de acumulación del capital en una economía nacional lo determinan el tipo y la dominación de clase sobre las relaciones sociales existentes en el país. Las características propias de la estructura económica. Y la lucha feroz, a cielo abierto, entre esas clases y sus direcciones políticas y sociales para apropiarse, modificar y controlar la superestructura política, es decir el régimen político y el gobierno, herramientas con las cuales garantizar e imponer por la fuerza un determinado consenso social.

En una economía tan elemental como la nuestra, que depende exclusivamente de la Renta Petrolera, esas relaciones sociales, entre clases sociales, se definen, en los momentos en que el consenso social se ha roto, por una disputa brutal por la apropiación, el control y el reparto de esa Renta. Y, por supuesto, nuestros alquimistas, no entienden que un consenso social, es decir el breve momento de tiempo en donde funciona la negociación entre las clases y sus liderazgos sociales y políticos, para armonizar con medidas técnicas, el reparto parcial de la Renta, se logra solo sobre la base de la imposición forzada, si se quiere violenta, de un patrón específico de acumulación de capital vii por parte del sector triunfante en la disputa.

Es verdad que la relación Bolívar/Dólar es una relación de tensión permanente y en la que hay que buscar, interviniendo con medidas correctivas, equilibrios relativos de manera constante. Pero esta tensión no es “en sí”. Por el contrario expresa una distorsión provocada por el tipo primario y rentístico de nuestro capitalismo dependiente.

La base de esta tensión está en el privilegio de tener petróleo. Venezuela capta su riqueza en el mercado internacional y la vuelca al interior del país viii . Pero la situación actual no está provocada por ese conflicto histórico. La relación de hoy entre Bolívar y Dólar refleja un cambio más profundo en la estructura económica de la sociedad: se rompió el consenso social sobre el patrón de acumulación del capital que funcionó, con modificaciones y fuertes turbulencias, entre 2003 y 2012.

No es que falten dólares , es que se ha abierto la pelea por el control y la apropiación de todos los dólares que entran al país. Para decirlo de otra forma, de lo que se trata es de la batalla política y social por el control absoluto de la Renta y su distribución y la instalación forzada de un nuevo consenso en el patrón de acumulación y un nuevo régimen político. Eso busca la oligarquía local y la nueva burguesía, relacionada estrechamente con sectores de la alta burocracia del Estado y el capital financiero. Y por lo tanto buscarán instalar un gobierno totalmente propio que les permita imponer esa nueva relación de fuerzas que pretenden conquistar. En pocas palabras: Recuperar el país que hoy no controlan como quisieran.

Es esto lo que ignoran con soberbia olímpica, los alquimistas, técnicos y matemáticos, encerrados en sus laboratorios con sus títulos de “doctores”. Allí ejercitan con sus modelos prefabricados, con su teoría de los juegos, con sus pociones mágicas.

Distinto es el papel de nuestros “intelectuales orgánicos”, que los tenemos y de calidad. Ellos saben, como lo sabe el pueblo revolucionario, que la vida, la realidad, pasa por otro lado. Es en las calles de las ciudades, en los campos y en las fábricas donde se resuelven las contradicciones con el hasta ahora único motor de progreso probado de la historia humana: La lucha de clases. Y es bueno recordarlo: en esa lucha nuestro lugar está del lado del pueblo que vive de su trabajo.

II. El consenso en el patrón de acumulación impuesto por la Revolución. Chávez y el proyecto de economía mixta.
La Revolución Bolivariana merece el nombre de tal por dos hechos fundamentales. En primer lugar porque consuma la liquidación del régimen político de dominación de la IV República abriendo camino a un experimento inédito en el continente. Cuyo resultado es el proceso constituyente que diseña una hoja de ruta de independencia nacional para el proyecto bolivariano: la Constitución de la V República. Y en segundo término, porque conquista el control total de la Renta Petrolera por primera vez en la historia del país. Y lo hace de manera revolucionaria, es decir derrotando en las calles y políticamente a la oligarquía nacional y al capital internacional.

Los primeros cuatro años del proceso fueron la expresión de esta batalla entre lo nuevo y lo viejo. La lucha se dio en las calles y en procesos políticos con manifestación electoral. Los hechos son: el triunfo electoral de Chávez en 1998, el proceso constituyente entre 1999 y 2000, sintetizado en 4 elecciones nacionales alrededor de la elaboración y sanción de la nueva Constitución, incluyendo la elección presidencial que ratifica a Chávez. La derrota del Golpe de Abril y del Paro y el Sabotaje en 2002 y enero de 2003. Y por último el triunfo contundente en el Revocatorio de 2004.

Sobre la base de este proceso revolucionario, recordado por el profesor Vladimir Acosta como “el momento más bonito de la Revolución”, es que se consolida un nuevo régimen político y se impone y aplica un consenso social para un nuevo patrón de acumulación de capital.

A diferencia de la IV República donde la captación de la Renta era principalmente por parte del Capital Internacional y sus empresas. La consolidación del nuevo régimen político, con la forma de Cesarismo Progresivo ix , ejercido por Chávez, pone bajo control del Estado esa Renta. Y funciona como árbitro en la distribución de los dólares en los que esta se expresa, entre las distintas clases y sectores de clase.

Esta distribución se hace a través de los Convenios Cambiarios con los que el Estado administra y distribuye el dólar. Hasta el momento se han dictado 26 de estos convenios, 25 de los cuales modifican el original Número 1 del 5 de febrero de 2003. Ellos son hasta hoy el instrumento fundamental de distribución de la renta.

Aunque se extienda el texto, es necesario para la comprensión del proceso que señalamos, reseñar cronológica y descriptivamente las etapas de la evolución de este consenso impuesto por el triunfo del proceso revolucionario y administrado por Chávez hasta diciembre de 2012:

a) De 2003 a 2004: Triunfo sobre la contrarrevolución y recuperación de la economía. Durante todo el año 2002 y parte fundamental del 2003 se desarrolla la lucha contra el Golpe, el Paro Empresarial, el Sabotaje Petrolero y sus consecuencias. Esta lucha tiene como resultado para la economía nacional el mismo que si hubiera ocurrido una guerra no convencional. Miles de empresas cierran definitivamente, decenas de miles de puestos de trabajo se pierden, el Producto Nacional Bruto se desploma en pocos meses en un nivel del 16% mientras que en el sector petrolero la caída alcanzó al 26% x xi .

Desde el punto de vista de los recursos líquidos se fugaron del país más de 30.000 millones de dólares, además se dejó de producir por otros 20,000 millones xii . La suma de estas cifras es similar a la facturación anual de PDVSA para la época. El control total por parte del Estado de la Renta Petrolera, como resultado de haber conquistado el control sobre PDVSA y el manejo de todos los dólares que ingresan al país a través del Control de Cambios, logran la recuperación económica en apenas un año.

Estás medidas evitan que siguiera la fuga de dólares al exterior, es el periodo en que se lanzan las misiones en alimentación, salud y educación de gran impacto social. Es asimismo el momento en que se destina el excedente de dólares a los fondos especiales de desarrollo sin pasar por el Presupuesto Anual ni por el Banco Central, gracias a esto se empiezan las grandes obras de infraestructura.

Durante este periodo sólo existió CADIVI como instancia concreta de otorgamiento de los dólares para la importación de productos. No había posibilidades “legales” de colocación de dólares en el exterior. Se empiezan a desarrollar los delitos cambiarios.

Es la época heroica, más objetivamente anticapitalista, de la Revolución Bolivariana. El tiempo en que las calles de todo el país temblaban bajo el apasionado grito de: “Con hambre y desempleo con Chávez me resteo” hasta conquistar el triunfo.

b) De 2004 a 2010: Nuevo consenso para la acumulación privada de capital. El dólar permuta. La economía mixta. Después de la derrota aplastante en el revocatorio del 2004 la burguesía y sus partidos quedan desorientados. No participan en las elecciones a la Asamblea Nacional del 2005 dejando una Asamblea totalmente Roja Rojita. Pierden su unidad anterior y la voluntad, aunque no el deseo de salir de Chávez inmediatamente.

El sector que había impulsado la búsqueda de salir de Chávez con el revocatorio empieza a diseñar, desde el punto de vista electoral, su adaptación a la Constitución Bolivariana y a planificar su participación en la disputa presidencial del 2006. Comienza una larga marcha de cohabitación política forzada para ellos por la derrota de la contrarrevolución y alentada desde el gobierno, que para mostrar su buena voluntad deja sin el castigo merecido los crímenes de la oposición en el Golpe y el Sabotaje.

Chávez por su parte declara el carácter anti imperialista y luego socialista de la Revolución Bolivariana. Se asienta en su Hoja de Ruta, la Constitución, y diseña y ofrece a esta burguesía una propuesta de economía mixta. Propuesta que hay que entender como una participación económica activa en el proceso de acumulación de capital, que complementa la cohabitación política bajo el paraguas electoral de la Constitución. Independientemente de nuestra visión crítica y opuesta a ese modelo, es un hecho que imponía así un nuevo consenso social diferente del de la IV República con la ilusión de que resolviera las contradicciones y choques permanentes que provocan la acumulación privada de capital. En este caso la disputa por la Renta Petrolera.

El Presidente Chávez tenía una extraordinaria fortaleza política lograda sobre la base de la derrota de la contrarrevolución y su papel consolidado como árbitro político máximo, excluyente, también para distribuir los dólares de la Renta.

Su objetivo declarado en decenas de alocuciones, intervenciones y discursos para justificar la economía mixta, es, mal que bien, el alejamiento del modelo económico interno del socialismo soviético. Nunca llegó al despropósito de decir como algunos desde el gobierno plantean en la actualidad, que defendía la “libertad económica” de la burguesía. Propone que en el desarrollo de la economía nacional compitiendo los sectores estatales, la economía social y los sectores privados, se pudiera instalar un nuevo modelo productivo que avance en una transición al socialismo del Siglo XXI, definición poco clara hasta el día de hoy e indeterminada en el tiempo. Ese experimento de economía mixta, donde la burguesía del color que fuera tuvo todas las oportunidades e incentivos para convertirse en productiva, es el que está agotado irreversiblemente.

A CADIVI, dedicado esencialmente a otorgar las divisas para la importación de bienes de consumo y en menor medida de capital, se le suma la herramienta económica, financiera, para la acumulación privada de capital con el objetivo declarado de que esa acumulación desarrollara un modelo productivo. Esta herramienta fue el Dólar Permuta . Un mecanismo por el cual Bancos y Casas de Bolsa, facilitaban la compra de dólares y su giro al exterior por parte de los privados. Esos dólares eran suministrados por PDVSA y el Banco Central de Venezuela. Es decir eran parte importante de la Renta Petrolera total y nunca fueron volcados a desarrollar la producción local.

Al calor de este mecanismo es que aparece y se desarrolla rápidamente un nuevo actor social: la boliburguesía. Estos sectores asociados íntimamente a la alta burocracia del Estado, van desarrollando una asociación también íntima con sectores de la oligarquía tradicional, en algunos casos esa relación era previa. Los negocios de este actor están en la importación pero, sobre todo, en el sistema financiero xiii .

La experiencia con el Dólar Permuta concluye con la crisis bancaria de finales de 2009. Otros 30.000 millones de dólares fugados al exterior, 15 bancos cerrados, 11 de ellos intervenidos. Todos recordamos a familiares directos de Altos funcionarios del Estado involucrados en la crisis junto a representantes de la oligarquía tradicional como Mezerhane y Zuloaga. El golpe financiero que sufre el Proceso es fuerte, además de los miles de millones de dólares fugados al exterior, el Estado se hace cargo de los depósitos de los ahorristas y asume la nacionalización de una parte de los bancos cerrados, con sus trabajadores y sus pasivos.

En este periodo se dan las primeras muestras de fastidio político del pueblo bolivariano con la burocracia gobernante. No alcanza la campaña de Chávez para ganar la Reforma Constitucional de 2007. Otro episodio es la pérdida de importantes gobernaciones y alcaldías en 2009, ejemplo: la Alcaldía Mayor de Caracas, Maracaibo y la gobernación del estado Miranda. Otro ejemplo es el resultado de las elecciones de diputados a la Asamblea en 2010, donde se gana la mayoría simple de los diputados pero se pierde en el total de votos nacionales.

Mientas tanto, la economía se hacía más importadora. Menos productiva. Más dependiente de la Renta Petrolera. Esa boliburguesía, la tradicional oligarquía y el capital financiero, desplegaban todo su “ingenio” para seguir captando, cada vez, una parte mayor de la Renta. Acompañada de manera cómplice por la alta burocracia del Estado que construye sus privilegios a partir de esa relación y por la legalización de la apropiación de la Renta a través del sistema cambiario llamado Dólar Permuta.

Pero no dedicaron esa acumulación de capital en invertir para desarrollar la producción en el país como esperaba Chávez. Es un hecho, no una opinión, que el esfuerzo por lograr un efecto productivo de esa propuesta de economía mixta fracasó, está en la naturaleza del capitalismo de esta época, su carácter mafioso y parasitario. Así la economía se hizo mucho más importadora, más parasitaria de los dólares que aporta PDVSA al país.
c) De Finales de 2010 a diciembre de 2012: El SITME. La acumulación mafiosa de capital xiv . El fin del consenso.

Superada la crisis bancaria de fines de 2009 y principios de 2010 y cerradas las operaciones con el Dólar Permuta, Chávez insiste en la propuesta de economía mixta. Convoca a los 1000 principales empresarios al anfiteatro en Miraflores, donde les advierte, pero también les insiste en trabajar en común. Es decir los llama a que se desarrollen en ramas de la producción interna. Les da otra oportunidad que ya para entonces no merecían. Como medidas prácticas para implementar este nuevo intento se instala el SITME.

CADIVI seguiría desarrollando su papel de proveedor de dólares para la importación de productos, gastos internacionales para viajes, remesas familiares al exterior, asignaciones para estudios en el exterior y otros rubros menores. Durante una parte del 2010 lo hizo con dos tipos de cambio, uno para bienes de capital, para desarrollar supuestamente la industria, y para alimentos y medicinas y otro para el resto de las importaciones o gastos en el exterior.

Pero para procesar las solicitudes extraordinarias de dólares es decir aquellas que se dirigían a atesorar capital por parte de la burguesía o a inversiones en el mercado financiero, se crea el SITME, con un dólar inicial entre un 40 y 50 % superior al precio para la importación de mercancías y un 100% superior al de compras de bienes de capital y alimentos. La expectativa del gobierno era, otra vez, que esos recursos financieros obtenidos a través de la Renta fueran utilizados para la producción. Ese es el sentido que tiene la advertencia pública realizada por Chávez a Lorenzo Mendoza, sobre los dólares que Mendoza mantenía (y aun mantiene) en el exterior, en la reunión que mencionamos y por cadena de radio y televisión. Pero este propósito nuevamente fracasa.

También a través del sistema financiero y el SITME se le agrega una nueva fuente de entrega de la Renta a la burguesía de todos los colores. La emisión de Deuda Pública Soberana y de Deuda de PDVSA, ambas nominadas en dólares pero que se conseguían en bolívares en el país, al tiempo que se podían vender en dólares en el exterior. Este es un nuevo mecanismo de acumulación de capital y de atesoramiento por parte de la burguesía de una parte de la Renta, esta vez a futuro, es decir de la Renta todavía no captada, un instrumento por demás especulativo.

Entre mediados y finales de 2011, luego de la primera operación para el tratamiento de su enfermedad, Chávez lanza la Gran Misión Vivienda Venezuela, y empieza a cancelar una serie de deudas sociales del proceso. Ejemplo la LOTTT. Desde el punto de vista económico, el impulso a la industria de la construcción recupera rápidamente el crecimiento económico, hace prácticamente desaparecer la desocupación, aumenta el nivel salarial promedio y lleva la inflación al nivel más bajo de los últimos años.

Con fuertes turbulencias y con delitos de sobrefacturación y comisiones ilegales, por el escaso control, programado así, en la asignación de divisas, parecía que el consenso social funcionaba. Sin embargo tampoco en este periodo se avanza en desarrollar la producción en el país, la agricultura sigue en caída libre, sigue la desindustrialización y se ataca hasta paralizar la primera experiencia consistente de nuevo modelo de gestión industrial y de transformación de las relaciones sociales de la producción, a través de las experiencias de Control Obrero en las industrias básicas. Esto último sucede por maniobras de la burocracia del Estado que no quería perder el control de esa fuente de recursos y privilegios.

En noviembre Chávez recae en su enfermedad. Empieza un tiempo de incertidumbre que con idas y vueltas no se detendría hasta marzo de 2013. La oposición ve su oportunidad y pone rumbo a la unidad política. En enero de 2012 realizan sus elecciones primarias, instalan sus candidaturas, se preparan para la batalla electoral y apuestan a que su oportunidad estaba próxima.

El año 2012 transcurre en preparativos electorales, la incertidumbre por la salud de Chávez y las elecciones. Simultáneamente se desarrolla un fenómeno económico cuyas consecuencias se comenzaron a sentir en toda su dimensión desde Febrero de 2013. Comienza a través del saqueo de miles de millones de dólares sobre el sistema cambiario, en especial el SITME, lo que a nivel popular se conoce como la “Raspadera de Olla”. Esta es la verdadera cara de la burguesía vieja y nueva y sus aliados en el Estado: su rostro mafioso, cartelizado, repugnante.

El escandaloso robo de los 20.000 millones de dólares distribuidos por el SITME e empresas de maletín, cifra similar a la que se perdió por falta de producción en el Paro y el Sabotaje Petrolero, es la cruel prueba de ese carácter mafioso y repugnante. Mientras no se sancione a los responsables de este crimen a los funcionarios públicos y a los empresarios privados y no se recuperen esos fondos, crecerá la deuda moral y económica del gobierno con el pueblo que vive de su trabajo.

El consenso impuesto por la revolución había terminado. Y no se volverá a recuperar, abriendo un tiempo de disputa feroz por la Renta Petrolera y el control del país. El aparato productivo está más debilitado que antes y la oligarquía, la boliburguesía y en especial el capital financiero apoyados en sectores de la Alta burocracia del gobierno, se preparaban para iniciar un proceso de profundas contrarreformas contra las conquistas del Proceso Bolivariano. La primera de ellas: la liquidación del Control de Cambios en camino a la vuelta al FMI. Pero hay en danza otras contrarreformas como, por ejemplo, modificaciones de la LOTTT en el terreno de la jornada laboral y sobre todo de la inamovilidad laboral xv , entre muchas otras. Este es el trabajo que no pudo terminar, por ahora, Merentes y los que lo apoyan dentro del gobierno.

Gravemente enfermo, haciendo un esfuerzo enorme, Chávez gana de manera contundente la elección presidencial de Octubre e inmediatamente en el primer Consejo de Ministros, enviste contra la burocracia, contra el Estado Burgués y pide el impulso de las comunas. Como broche de oro del Golpe de Timón que anuncia, reivindica la crítica y la autocrítica como método.

La oligarquía y la burguesía roja, los importadores y el capital financiero, se preparan para recuperar la renta y con ella el país. Presionan y obtienen la devaluación de Febrero, comienza el crecimiento galopante de la usura en los precios, el acaparamiento y el desabastecimiento programado y la especulación con el dólar paralelo. No logran ganar la elección presidencial en Abril pero redoblan la apuesta. Ofrecen estabilidad al gobierno a cambio de dólares, pero quieren todos los dólares, la Renta Petrolera completa, es decir van por PDVSA. El gobierno electo por muy estrecho margen, desorientado, con fuertes peleas internas empieza un camino equivocado que hoy parece, busca corregir. Ahora sí, entramos de lleno en el tiempo de las definiciones.

d) Las causas de la ruptura del consenso. Superando la crisis de los precios del petróleo de 2009 donde esos precios bajaron de $ 140 en 2008 a $ 36 en 2009, durante 2011, 2012 y 2013 el precio del barril se mantiene estable alrededor de los $ 100. El otorgamiento de dólares para la importación continúa similar durante esos tres años. Por lo tanto no son causas económicas las que provocan esta situación.

La ruptura del consenso impuesto por la Revolución se produce por razones políticas y con objetivos económicos y políticos. Las causas son: El fallecimiento del Comandante Chávez que provoca una situación de vacío del Régimen Político. El triunfo electoral de Maduro por muy escaso margen que da como resultado un gobierno débil. La disputa interna por la supremacía en el chavismo. El vacío de liderazgo.

La oligarquía tradicional, la nueva burguesía roja, provocan la guerra económica como camino a la recuperación de la Renta y el control político del país. La pelea ha comenzado. Están claros los campos pero todavía no están del todo claros los personajes. El tiempo irá mostrando cuales son los liderazgos que se consolidan en cada sector en disputa. Y al igual que durante el Sabotaje Petrolero la pelea no se detendrá hasta que tenga un ganador contundente. Al final nos espera un nuevo patrón de acumulación del capital y un nuevo Régimen Político.

Si el presidente Maduro comprende la dinámica de la situación y es capaz de mantener la ofensiva recuperada con estas medidas de emergencia y profundiza en cambios estructurales, estaremos en el camino de construir un nuevo liderazgo, que está vez deberá inexorablemente ser colectivo, con la participación activa y democrática del pueblo bolivariano civil y militar, de la clase obrera movilizada y de todos los que viven de su trabajo.

De lo contrario, si por ingenuidad o complicidad, se mantiene la ilusión mil veces fracasada, de que en una nueva negociación a mitad de camino de esta batalla, con los sectores especulativos y mafiosos que predominan en la personificación actual del capital, y se intenta con esa negociación volver al esquema de economía mixta, el gobierno estaría tomando una decisión suicida.

III. Para Ganar esta Guerra: Dar pasos hacia la revolución económica e iniciar la construcción de un nuevo modelo productivo no capitalista.
El agotamiento, ruptura y fracaso del consenso en el patrón de acumulación de economía mixta nos pone frente al urgente desafío de abordar la construcción, sin más demoras, de un nuevo modelo productivo no capitalista. No hablamos aquí de hacer desaparecer a todo el sector privado ni de estatizar toda la economía ni de fortalecer un Capitalismo de Estado que tiene como destino el fracaso, por estar fuera de las condiciones históricas actuales. Hablamos de una verdadera revolución económica que permita diseñar una política económica independiente y soberana.

El centro de ese nuevo modelo productivo es lograr lo que no logró el capitalismo dependiente y rentístico venezolano hasta ahora: Romper la “maldición de la Renta”. Y utilizar ese privilegio para empezar de una vez lo que pidió Arturo Uslar Pietri en 1936 “Sembrar Petróleo”. Ese es el sueño incumplido del Comandante Chávez y una tarea fundamental en la que no nos hemos empeñado suficientemente hasta ahora.

El papel que para Venezuela tienen pensado todos los que hoy controlan y/o se disputan el mercado mundial es el de ser un simple proveedor de recursos naturales: léase Petróleo xvi , hasta que este se agote. Y que el país devuelva al mercado mundial la Renta captada, importando todo tipo de mercancías, de las necesarias y mucho más de las completamente innecesarias. En este aspecto la burguesía parasita venezolana, sea del color que sea y sus socios de la burocracia estatal, son la cadena de transmisión al interior del país de esa voluntad del mercado mundial.

Rebelarnos contra los designios del mercado mundial imperialista utilizando nuestra Renta Petrolera para lograr la independencia económica de los factores de poder del capitalismo internacional es posible y se convertiría en una verdadera revolución anticapitalista.

Esta es, en el ámbito económico, la tarea más importante de la actual generación de venezolanas y venezolanos que sueñan un país independiente. Requiere para aplicarse, en primer lugar, responder las preguntas más importantes para la construcción del nuevo modelo productivo: ¿Dónde, cómo y en qué proporciones invertir la Renta? Es decir, la construcción concreta del Plan de la Nación que tiene sus líneas gruesas en el Programa de la Patria. Cómo hacerlo en agricultura, en qué ramas de la industria y cómo y para qué impulsar el desarrollo educativo, científico y técnico. Y la tercera es la construcción del Régimen Político con el cual edificar e imponer un nuevo consenso sobre el patrón de acumulación de capital, esta vez no capitalista.

La definición de las prioridades y las herramientas para el diseño estructural de nuevo modelo productivo, la elaboración concreta del Plan de la Nación y la edificación del nuevo Régimen Político debemos hacerla buscando en las claves de la Revolución Bolivariana. Esto es: en proceso Constituyente, en el marco de un gran debate nacional de las fuerzas del trabajo de la ciudad, el campo y la industria que culmine en una gran Constituyente de los trabajadores y la producción nacional.

IV. Cuatro Palancas para la puesta en marcha de un nuevo modelo productivo
Los ideólogos de la restauración habían logrado instalar dos falsas ideas fuerza: la primera que no era posible resolver la usura y el desabastecimiento si el Estado no entregaba todos los dólares que la oligarquía pedía. La segunda, que cualquier política que significara mayor intervención del Estado en regulación y controles duros empeoraría la situación. El principal éxito de las medidas de emergencia contra la usura que está aplicando el gobierno, es haber demostrado la falsedad de esas ideas.

La intervención decidida del gobierno y una importante moralización y acompañamiento del pueblo bolivariano no sólo ha frenado el aumento semanal de precios, sino que ha empezado un proceso de reducción significativa en los mismos. Y también resolverá a condición de continuar este camino el problema del abastecimiento.

La segunda idea cae por su propio peso, de la respuesta anterior se desprende que es posible combatir a la usura y la especulación, ambas a nivel de estafa, con una decidida intervención del Estado, duros controles, fiscalización y sanciones ejemplares. Pero hay que ser conscientes de que esto sólo es insuficiente. Para quebrarle el espinazo a este problema estructural es necesario avanzar hacia una transformación económica anticapitalista.

Nosotros, por nuestra parte sostenemos que es la hora, usando herramientas económicas idóneas y movilizando participativamente a ese pueblo moralizado por el ataque a la usura y al desabastecimiento programado, de empezar a construir un nuevo modelo productivo. Las palancas fundamentales que proponemos para el debate constituyente sobre este tema son:

a) Limite estricto y móvil, a la baja, de la utilización de los dólares que provee la Renta para la importación de bienes de consumo. Clave de un nuevo modelo productivo no capitalista. Vamos a poner un ejemplo para mostrar el despilfarro de dólares preferenciales en la importación masiva de bienes no necesarios.

Caso Automotriz . La capacidad instalada de las ensambladoras automotrices que funcionan en el país es de 275.000 unidades anuales. Sin embargo, en 2013, hasta fines de septiembre solo se habían ensamblado 58.073 automóviles, 25.717 menos que el año anterior cuando para la misma fecha se llevaban ensamblados 83.790. Entretanto la comercialización en el país de carros importados ha tenido un repunte del 52,6% en relación al año anterior. Es decir: en 2013 se vendieron hasta la fecha en la que estamos comparando 24.714 carros importados. Mientras que en 2012 para la misma fecha los importados vendidos habían sido: 16.196 xvii . Es bueno aclarar que este sector industrial es el que más dólares preferenciales recibe.

La pregunta que surge inmediatamente es: ¿por qué seguir asignando dólares preferenciales para la importación de carros en tanto no se use toda la capacidad instalada que la industria local mantiene ociosa? Es un despilfarro, un negocio especulativo para los empresarios y una distribución regresiva de nuestra riqueza que sigamos otorgando dólares para importar carros terminados.

Nuestro punto es: ponerle límite en porcentaje, para la importación de bienes de consumo, a los dólares que ingresan producto de la exportación de Petróleo. Esto obliga a planificar las importaciones para el consumo personal o familiar sobre todo los innecesarios y ahorrar una importante cantidad de dólares que debe ser destinada a desarrollar una política industrial y agrícola. Y en segundo lugar obliga a utilizar la capacidad instalada ociosa de una industria por la que el país ha invertido mucho xviii , aportando entre otros beneficios la generación de puestos de trabajo calificado, elevando el nivel en la cultura del trabajo de nuestra clase obrera.

Sin embargo para poder “sembrar petróleo” que es en lo que se viene fracasando desde hace 77 años y que esto se cumpla con carácter obligatorio y permanente en el tiempo, este límite y su regulación a la baja debe tener rango Constitucional . Es decir debe ser una clave del nuevo consenso social no capitalista. Por eso es necesario un debate global sobre todos los rubros de consumo personal o familiar, bienes durables, etcétera, a los que se destinan los dólares para fijar ese límite y luego, aprobar en una elección la Enmienda Constitucional que lo sancione. El gobierno que no cumpla esa orden del poder originario estaría violando la Constitución y sería sujeto de revocatorio especial, por la importancia estratégica del tema, en cualquier momento de su mandato.

b) El Monopolio Estatal del Comercio Internacional, como parte fundamental de la Política Económica Soberana . El anuncio de la creación del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación Nacional del Comercio Exterior son pasos significativos en el terreno administrativo para lograr el Control Estatal del Comercio Exterior del país. Sin embargo es necesario avanzar hacia definiciones no solo administrativas sino de política económica soberana en este terreno.

El monopolio del Comercio exterior en nuestro caso debe apuntar a romper la acumulación mafiosa de capital. Esta acumulación mafiosa se expresa en las prácticas criminales de sobrefacturación, de evasión fiscal y sobre todo de falsificación de operaciones de importación que no se realizan, las llamadas empresas de maletín y otras prácticas criminales. La forma de evitar estas prácticas es que en ningún punto del recorrido de las operaciones de importación, las empresas que solicitan la importación de mercancías manejen las divisas. No es necesaria la entrega de dólares físicos o bancarios a los importadores. Es el Estado a través de sus instituciones el que debe manejar la divisa internacional que él mismo genera xix . Otro aspecto fundamental de política económica es someter a profunda revisión los 26 convenios cambiarios para sancionar uno nuevo que exprese el objetivo de una política económica soberana, anulando de una vez los anteriores.

Por otra parte el comercio internacional también debe contemplar el estimulo para las exportaciones de los sectores productivos no petroleros que alcancen competitividad internacional. Sin embargo no se trata, por ahora, de impulsar un modelo exportador. Por el contrario nuestra primera prioridad es desarrollar nuestra industria y agricultura xx para resolver nuestras propias necesidades. De todas maneras los debates sobre las herramientas de estimulo a las exportaciones no pueden ser dejados de lado, ya que los pasos que demos en este sentido servirán para acumular experiencia. Teniendo siempre en claro que la transformación de nuestro capitalismo rentístico debe dar paso a un nuevo modelo productivo no capitalista.

Este monopolio es además imprescindible para acompañar el diseño del nuevo modelo productivo. Es decir: no se trata, solamente, de que ahora sea el Estado el que pague de manera ordenada las importaciones que realizan y comercializan los privados. Se trata, de que debe ser la herramienta de instrumentación y control abierto a la supervisión de la sociedad, de la utilización de la Renta/dólares y las proporciones de la misma que se utilizarán en el comercio internacional para desarrollar el nuevo modelo productivo.

c) Control del Crédito para el Financiamiento del nuevo modelo productivo. La instancia de rectoría sobre el sector bancario que se propone como parte de las medidas anunciadas el 6 de noviembre ratifica un rumbo apropiado. Sin embargo no avanza a resolver el principal daño que la banca privada le ha hecho al país: su participación como mediador en el sector financiero xxi . Es decir, en la medida que las transacciones de papeles financieros y derivados o la posibilidad de manejar divisas sigan en manos de la banca privada estaremos siempre en peligro de operaciones especulativas de alto riesgo que pueden terminar en una crisis como la del 2009 o como la estafa del SITME.

Por lo tanto, no se trata solamente orientar el crédito. El Estado debe prohibir a los bancos privados xxii el manejo de instrumentos de especulación financiera y controlar, él mismo, la disposición de todo el crédito nacional en función del plan para construir el nuevo modelo productivo. Y de continuar los proyectos de infraestructura como el Ferrocarril del Centro y el desarrollo de la Grandes Misiones productivas, tipo GMVV. Esto debe realizarse en la perspectiva de la nacionalización total del crédito.

d) Cambiar el modelo en educación, investigación, ciencia y tecnología . El avance en el nivel educativo del pueblo venezolano es indudable. Se eliminó prácticamente el analfabetismo, gran parte de la población accede al nivel educativo medio y el país ha alcanzado el sexto lugar en matrícula universitaria a nivel internacional.

Sin embargo todo este avance se ha logrado reproduciendo el modelo educativo de la Venezuela Saudita de la IV República, un modelo funcional a nuestro capitalismo rentista y dependiente. Graduamos abogados, administradores, comunicadores, ingenieros en petróleo, etcétera, desde una perspectiva liberal, condicionada por la cultura de la Renta, sin que ello se relacione con la vocación productiva del territorio, las necesidades del Estado, ni los requerimientos reales del poder popular local. Mientras la burguesía parasitaria ha visto incrementar sus riquezas no hemos podido frenar ni revertir la caída del poder adquisitivo del salario que ganan nuestros biólogos, químicos, agrónomos, o ingenieros en infraestructura, electrónicos o mecánicos y los expertos en cibernética o biotecnología, quienes mal viven con salarios cercanos al mínimo, si es que no se marchan al exterior a trabajar para multinacionales. Ni que hablar de los investigadores de los escasos institutos de investigación en ciencia dura y tecnología que sobreviven con salarios que se parecen más a becas estudiantiles que a salarios y sin posibilidad de acceso a instrumental, tecnología y materiales de investigación.

Llego la hora de revisar el patrón colonial de construcción de nuestras universidades, las cuales desde la conquista se edificaron a partir de la labor docente –para asegurar la hegemonía del patrón social cultural de dominación- y no desde la investigación, la ciencia y el mundo productivo. Tenemos que dar el salto, identificando los problemas centrales para el desarrollo nacional independiente y a partir de las labores de investigación y su impacto productivo construir poderosos e integrales centros de investigación que den origen a las nuevas casas de estudios superior. Solo la ruptura con el lugar de enunciación de nuestras universidades nos puede permitir dar el salto necesario para construir independencia nacional y socialismo desde las universidades.

Para poder desarrollar un verdadero modelo productivo no capitalista y no dependiente de la Renta, una de las palancas fundamentales donde debemos “Sembrar Petróleo” es en impulsar una verdadera transformación educativa. Si no lo resolvemos a poco de empezar el camino de la construcción del nuevo modelo productivo tendremos otro fenómeno de desabastecimiento, esta vez en el principal insumo para poder llevarlo adelante: recurso humano altamente calificado.

V. ¿Por dónde empezar la construcción del nuevo modelo productivo?
a) Revolución Agraria, primera prioridad.
Entre las medidas del 6 de noviembre se anunciaron nuevas inversiones y créditos para el desarrollo agropecuario. Sin duda son necesarios.

Sin embargo tenemos que preguntarnos: cuál es la razón por la cual hasta la actualidad, con inversiones enormes, reformas de la Ley de Tierras, nacionalizaciones como la de Agro Patria, intentos de instalación de fábricas de herramientas y maquinarias, entre otras, no hemos podido solventar una política clave del Proceso Bolivariano: la Soberanía Alimentaria. ¿En qué fallamos? En un importante aporte para la emergencia agraria y del país, la CRBZ ha presentado en una asamblea realizada recientemente una propuesta que es importante estudiar para el debate xxiii

Para nosotros el problema fundamental de la crisis agraria no es de inversiones aunque estas son imprescindibles y habrá que incrementar su volumen. Si estudiamos la situación del campo podemos encontrar que: según datos del censo 2011 sólo el 11,2% de la población del país vive en zonas rurales, si desagregamos los niños y los adultos mayores, los que efectivamente trabajan la tierra son mucho menos de la mitad. Este es el resultado histórico del desarrollo de la producción petrolera.

Desde que en la década de los años 30 del siglo pasado la explotación del petróleo tuvo carácter industrial y producción masiva, el éxodo de los habitantes del campo a las ciudades fue constante y no se detiene hasta la actualidad. El Estado fue cómplice de esa situación al desmontar condiciones mínimas que los sectores rurales tenían. Por ejemplo, no mantener la infraestructura vial y de servicios, desmantelar la estructura educativa existente y para usted de contar.

Tenemos tierras fértiles, agua en cantidad suficiente, tenemos condiciones para invertir en herramientas, maquinas, semillas y animales de cría. Tenemos condiciones para crear una infraestructura y entorno amigable para la vida y el trabajo rural. Pero no logramos detener el flujo de los más jóvenes hacia las ciudades. La resolución de este grave problema es el primer gran desafío para lograr la construcción del nuevo modelo productivo. Mientras no podamos resolver el problema de producir la mayoría de la alimentación que consumimos, seguiremos dependiendo de la los dólares del petróleo y alejados de la independencia económica.

Hasta ahora, la opinión dominante es que, en la medida que se creen las condiciones de infraestructura, laboral, de vivienda, educativa y de esparcimiento, luego podremos lograr detener el éxodo y empezar el camino a la vuelta a la tierra de nuevas generaciones. Pero el hecho es que en estos años no lo hemos logrado. La presión integral sobre la sociedad, una presión si se quiere cultural, de la economía rentista, es la que lo impide.

Se hace evidente que necesitamos medidas radicales para impulsar una Revolución Agraria atacando el principal problema que tenemos: el demográfico. De lo contrario no podremos romper nunca los pisos de desabastecimiento programado y estaremos atados al uso de Renta para seguir importando gran parte de los alimentos, y seguiremos dando vueltas en el círculo vicioso que se repite desde hace décadas. Pero sobre todo, no podremos abordar el desarrollo industrial y científico técnico que necesitamos de manera urgente.

Por eso, tomando la idea de una fuerte ofensiva educativa, y de construir, esta vez sí, las condiciones infraestructurales necesaria iniciar una campaña hacia nuestros jóvenes para detener el éxodo hacia las ciudades y estimular a los de las de las ciudades para que regresen al trabajo de la tierra. Sin embargo está es una batalla no solo económica sino cultural que requiere de constancia y un plan a largo plazo.

La propuesta complementaria que presentamos al debate es impulsar un fuerte impacto sobre la base de un estimulo extraordinario a la inmigración de familias jóvenes con el compromiso escrito de que trabajen las tierras. Dotarlas de todas las facilidades, herramientas, créditos blandos y a largo plazo, semillas, apoyo técnico, etcétera. También de la infraestructura necesaria para desarrollar un fuerte arraigo rural. Esta inmigración, en conjunto con nuestro movimiento campesino, pequeño relativamente, pero fundamental en conocimiento y nivel de conciencia, serán las fuerzas motrices de esa Revolución Agraria.

En la actualidad por la crisis capitalista mundial el 54% de los jóvenes menores de 30 años en España no consiguen trabajo, y difícilmente lo consigan en los próximos diez años, y quizás nunca lo logren, lo mismo ocurre con los jóvenes portugueses, italianos, griegos, etcétera. La inmigración de esas regiones ha sido el motor del desarrollo agrícola en gran parte de Nuestra América, la inmigración selectiva durante el periodo de Pérez Jiménez también ha demostrado en nuestro país su importancia.
Por otra parte si el desarrollo de esta experiencia fuera exitoso generaría un efecto de emulación para nuestros jóvenes de las ciudades. Y ayudaría a que ellos, estimulados por una nueva situación podrían aceptar el desafío de vivir y trabajar en el Campo. Y no hay que tener miedo o rechazo por esta incorporación social y étnica de otras culturas, confiemos en nuestra historia y en la fortaleza de nuestra cultura para asimilar la inmigración. Una de las claves de nuestra identidad nacional es, como afirma el General Visconti, líder de la insurrección cívico militar del 27 de noviembre, el mestizaje.

b) Proceso de Industrialización: medidas de urgencia y estrategia de planificación democrática. El desorden y la ausencia de datos estadísticos en el terreno industrial de manufacturas es un escándalo. No es posible identificar la cantidad de industrias, trabajadores, tipo y estado del capital fijo, aporte al PNB por rama de la producción industrial desagregado xxiv . Sin embargo es muy fácil ubicar la cantidad de millones de dólares otorgados para la importación de productos terminados. Por ejemplo, un titular de la prensa, tomado al azar, del 23-09-2013 señala: “660 millones de dólares ha entregado CADIVI para calzados” xxv . O aquellos que exigen más dólares se quejan de esta manera: “Industria Textil se deshilacha” xxvi .
La distorsión es tan profunda que lo que hasta hace poco tiempo eran talleres para producción hoy son en la gran mayoría depósitos de mercancías importadas con las que se especula. Es necesario cortar de raíz este mal.

Volvamos al caso automotriz: con la investigación realizada por los dirigentes sindicales de la empresa Chrysler para toda la industria automotriz se demuestra que: según las proyecciones este año esa industria ensamblará 75.000 automotores, y su capacidad instalada es de 275.000 automóviles, significa que las plantas están produciendo a un 28% de su capacidad instalada. O lo que es lo mismo tienen una capacidad ociosa del 72% de su capacidad de producción. Por otra parte este mismo año se importaran cerca de 30.000 automóviles lo que significa que sustituyendo esa importación por producción local la utilización de capacidad instalada de la industria pasaría a algo más del 40% del total de su capacidad de producción, todavía podría aumentarse la producción el 60% restante sin nuevas o con muy pocas inversiones en capital fijo.

Tres medidas de emergencia industrial se desprenden de los ejemplos anteriores. a) La exigencia a las Cámaras Industriales por Rama de producción del listado de empresas. Para construir un verdadero censo industrial, realizar un procedimiento de inspección a las empresas para comprobar estado de la infraestructura, de los trabajadores, de las maquinas y porcentaje de producción de la capacidad instalada y determinar el nivel de inversiones necesarias. Este censo también debe realizarse al parque industrial del Estado y de la economía social xxvii. b) Intervención con estricto control de sus trabajadores de aquellas empresas con capacidad ociosa hasta que alcancen el nivel de producción instalada. c) Prohibición de importación de productos terminados mientras no esté utilizada la capacidad productiva total de la industria.

De aplicarse estas medidas de emergencia industrial que proponemos, alcanzaríamos un nuevo piso para diseñar el nuevo modelo industrial. Pero el nivel de destrucción del aparato productivo manufacturero es tan profundo que incluso así, apenas estaríamos recuperando, con suerte, los niveles de manufactura previos al Paro Patronal y al Sabotaje de 2002 – 2003. Lo que sería un gran avance aunque completamente insuficiente xxviii.

La planificación estratégica de un nuevo modelo industrial requiere, por su parte, de un debate profundo y de un balance acertado de las experiencias de industrialización anteriores xxix. Cuando iniciando la década de los 60 del siglo pasado se intento un proceso de industrialización de sustitución de importaciones xxx, este proceso fue pensado para hacer frente a la crisis de los precios del petróleo de ese entonces. Las ramas que se impulsaron Automotrices, Textiles, Químicos, etcétera. La crisis del capitalismo mundial simultanea con ese intento liquidó la experiencia utópica de una industrialización en el marco de un mercado mundial que nos presiona constantemente para consolidar nuestro capitalismo rentístico dependiente.

Por lo tanto no debemos caer en repetir la experiencia capitalista de sustitución de importaciones de maquila. Ni en el nuevo de deslocalización. Nuestro criterio básico para pensar una industrialización es el marco de construcción de un nuevo modelo productivo no capitalista, es en primer lugar, el desarrollo a nivel de la industria integrada a la Revolución Agraria que necesitamos y para satisfacer rápidamente a las necesidades básicas de nuestra población, pero en el camino de una industrialización integral que comience a producir también partes xxxi. Y luego la producción de bienes de capital destinados a la agricultura, la construcción, el transporte terrestre y naval, y de la propia industria, etcétera. También tenemos que investigar el estado actual del plan de construcción de las mil fábricas de las que ya nadie habla. Experimentalmente debemos ir avanzando en las industrias de punta de la actualidad.

Nuestra clase obrera que tiene un alto nivel de aprehensión de la cultura del trabajo y un nivel técnico respetable, debe encabezar este debate. Lo mismo que nuestros técnicos y profesionales. Pero del mismo debe participar todo nuestro pueblo. Un papel fundamental tienen reservados nuestros especialistas en planificación, de los que en las empresas básicas y el petróleo, laborando como empleados de nomina y con compromiso revolucionario xxxii, hay muchos de ellos de nivel reconocido internacionalmente.

No estamos empezando de cero. Tenemos un insumo fundamental: El Plan Guayana Socialista. Entre 2009 y 2012 centenares de trabajadores y trabajadoras, técnicos, profesionales, obreros, administradores, etcétera, comenzaron como parte de la lucha por el Control Obrero en las industrias básicas, el recorrido de construcción de un plan de verdadera transformación industrial. El objetivo era romper con el carácter primario de nuestra estructura capitalista y también con la organización jerárquica capitalista de las relaciones sociales de producción, de organización, gestión y control empresarial. E iniciar el proceso de agregar valor y desarrollo aguas abajo.

Ese insumo se construyó con la participación de centenares de trabajadores de las industrias básicas, la electricidad, el petróleo y otras, en mesas de trabajo cotidiano, encuentros regionales y congresos nacionales, y fue entregado, en su parte esencial al Presidente Chávez. El experimento, que estaba preparado para emprender la transformación industrial de Venezuela, quedó trunco por manipulación y destrucción de iniciativas por parte de la Alta Burocracia del Estado. Esos trabajadores todavía están ahí, pendientes de cumplir el compromiso que asumieron con el Comandante: llevar a la práctica el desarrollo del Plan Guayana Socialista 2009 – 2019. Y también para emprender el viaje que el propio Comandante les propuso, recorran todo el país, les dijo, ayuden a toda la clase obrera a diseñar nuestro nuevo modelo industrial. Sería interesante saber por qué el Ministerio de Industrias mantiene ese plan engavetado bajo 7 llaves.

Por lo tanto tenemos tres insumos fundamentales para iniciar la construcción del nuevo modelo productivo en lo industrial: El recurso humano capacitado para elaborar el plan. La hoja de ruta para hacerlo, el Plan Guayana Socialista. Y también la manera de procesarlo, elaborarlo y sancionarlo, en proceso Constituyente con el pueblo que vive de su trabajo.

c) Financiamiento para desarrollar una política económica soberana. Entre sus anuncios del 6 de noviembre el gobierno no informó medidas en relación al financiamiento del Estado. Posteriormente señaló que anunciaría más adelante algunas que se están elaborando en lo que tiene que ver con la estructura fiscal, es decir con la recaudación de impuestos. Por nuestra parte presentamos las siguientes propuestas:

Renta. Ya señalamos la necesidad de la disminución progresiva del uso de los recursos provenientes de la Renta Petrolera para las importaciones en bienes de consumo. Hay que agregar que en ese orden debe contemplarse también la reducción de su uso para los gastos corrientes del Estado. El objetivo es lograr que la mayoría de los recursos ingresados por la exportación de Petróleo vayan al financiamiento del nuevo modelo productivo.

Régimen impositivo. Debemos cambiar la base de la estructura impositiva que es regresiva. Se asienta en impuestos como el IVA que aporta alrededor del 33% de los recursos del estado en el Presupuesto Nacional xxxiii, este impuesto debe reducirse hasta lograr eliminarlo. Debemos avanzar hacia un régimen impositivo progresivo donde más paguen los que más tienen. El sistema impositivo debe descansar fundamentalmente sobre el impuesto a las ganancias. La fijación del límite al margen de ganancias en la fijación de precios ayudará a enfrentar la usura. Pero necesita complementariamente un impuesto a las ganancias que progresivamente se vaya convirtiendo en la base de la recaudación fiscal para los gastos corrientes. El reemplazo del IVA debe proceder de una reforma integral. Debe ser gravando progresivamente los gastos suntuarios. Y sobre todo las ganancias en el sector financiero, hoy en el extremo ridículo de que estás pagan por sus ganancias entre un 3,7 y un 4% xxxiv. También deben pagar impuestos las transacciones con papeles financieros, como títulos de deuda soberana y de PDVSA. Y todo otro instrumento especulativo.

Política Arancelaria. La política arancelaria debe cumplir dos funciones. a) Recaudación para el presupuesto nacional. b) Regulación para limitar importaciones no necesarias.

Recursos Venezolanos en el Exterior. Los activos del país en el exterior sumados los públicos y los del sector privado, alcanzaban hasta finales de 2012 los 291.000 millones de dólares xxxv. De los cuales 160.000 son del sector privado, de estos últimos la gran mayoría no están justificados, y pueden ser producto de la fuga de capitales.

De los que se sabe que proceden de transacciones “legales”, unos 60.000 millones son en títulos de la deuda soberana y de PDVSA. Esos títulos fueron comprados en bolívares aunque están nominados en dólares. La ganancia que genera la simple tenencia de esos Bonos es altamente especulativa. Son papeles que fueron comprados a 2,15 o 4,30 bs por dólar. Por lo tanto el nivel de ganancia en el retorno incorpora un fuerte componente usurario comprendido en las devaluaciones. Deben ser gravados impositivamente como ganancia especulativa.

Mientras que los 100.000 millones de dólares restantes, debemos suponer que fueron ilegalmente sacados del país por la existencia del control de cambios. Por lo tanto sus propietarios deben ser obligados a demostrar su procedencia legítima o deben ser confiscados. Los que resulten legítimos deben ser intimados a regresar para ser invertidos en la producción de lo contrario deben ser fuertemente gravados como capital ocioso, en este caso se debe utilizar el mismo criterio que se tiene con las tierras improductivas.

En cuanto a los activos estatales en el exterior que alcanzarían unos 130.000 millones de dólares. Los que corresponden a activos líquidos, es decir Dólares o similares, deben ser repatriados e incorporados a las reservas líquidas nacionales xxxvi.

En la emergencia debe desarrollarse una importante ofensiva hacia la identificación pública, ubicación y recuperación de los 20.000 millones de dólares robados del SITME en 2012.

Si es una Guerra Económica, que lo es, para ganarla, la Revolución debe actuar en consecuencia.

VI. Ahora hablemos de política
Como en todos los momentos donde se nos presentan importantes debates sobre el rumbo del proceso, ahora también tenemos cruzada una elección. Sin embargo en esta oportunidad es diferente. Es gracias al debate crítico que se logró la rectificación en la lucha contra la especulación y la usura, el presidente Maduro reconoció el 14 de noviembre que había demorado demasiado en asumir esa acción. Y también es gracias a haber rectificado en ese terreno que hoy las perspectivas electorales para el 8 de diciembre son mucho más favorables que antes del 6 de noviembre. Estamos convencidos que debemos continuar con el debate, al tiempo que damos la batalla electoral. En todo caso, hoy, el futuro del Proceso depende más de que consigamos, profundicemos y mantengamos el rumbo correcto, es decir el rumbo que quiere el pueblo bolivariano, que del resultado en las elecciones municipales en sí mismo. Aunque hay que decirlo, el plan de la oposición de convertir las elecciones de Alcaldes en un referéndum nacional contra Maduro ya fracasó.

a) El pueblo bolivariano está con sus fuerzas intactas, debe ser protagonista activo de la nueva etapa de la revolución.
El 22 de octubre pasado en el documento De Chávez a Maduro: Habilitar al Pueblo Bolivariano antes de que sea demasiado tarde , planteábamos entre otras propuestas, que una vez sancionada la Habilitante para el presidente Maduro, éste convocara un referéndum para ratificarla. Hoy, sancionada la ley en primera discusión, reiteramos esa propuesta. La propuesta está hecha xxxvii y no volveremos a argumentar sobre ella aquí. Lo que nos interesa es atacar un problema político de fondo en relación a la participación activa y democrática del pueblo bolivariano y de la clase obrera chavista.

Cuando hicimos aquella propuesta algunos camaradas que defienden consecuentemente las claves constituyentes del Proceso nos señalaron que era inviable porque perderíamos y en realidad el peligro estaba planteado. Sin embargo hicimos esa propuesta porque comprendimos que en ese momento estábamos viendo la fotografía de un pueblo molesto, desorientado, lleno de incertidumbre porque “su” gobierno no hacía nada contra los especuladores, acaparadores y usureros que le estaban fastidiando la vida. Entendimos que estábamos viendo solo un momento, congelado y sin brillo. Y que no podíamos olvidar la película heroica del Proceso Bolivariano que tiene como uno de sus protagonistas fundamentales a ese mismo pueblo en lucha. Con sus altas y bajas, con su entrega, su valentía, sus confusiones consumistas, con su conciencia de que la Revolución les mejoró la vida y su decisión revolucionaria de defender el Proceso. Un pueblo que no está derrotado, por el contrario está esperando oír el llamado de la diana de Santa Inés para irrumpir en la batalla. Y creemos que estimulado y con una orientación clara ese pueblo está preparado para salvar al Proceso como tantas veces lo ha hecho. Aunque esto no le guste al Sr. Dietrich.

d) Hay preguntas que sólo encontrarán respuesta en el desarrollo de lucha.
Cuando el presidente Maduro y parte del gobierno comprendieron que a pesar de los acuerdos, las promesas, los buenos modales y la parranda de dólares preferenciales que les fue otorgado, existía la determinación en la burguesía de salir del gobierno chavista, y que se preparaban para eso, dieron el paso que el pueblo esperaba y que hoy se expresa en las medidas para la emergencia.

Por eso el nuevo escenario está construido sobre la base de la sorpresa con que recibió las medidas de emergencia la burguesía y es directamente proporcional al alivio y moralización que siente el pueblo bolivariano.

Los que deciden la política en la burguesía y sus aliados en la burocracia del Estado se recuperarán de la sorpresa y no se detendrán después de este frenazo en seco. Su objetivo es el control directo del país y por él van y por supuesto por nuestras conquistas.

Por otra parte, hoy, que la moralización de nuestro pueblo sedimenta e incorpora la reflexión como herramienta política, surgen preguntas claves que se terminarán de contestar en la lucha que viene. ¿Seguirá el gobierno por este camino, avanzará hacia los cambios estructurales que necesita la revolución y profundizará el proceso, derrotando la especulación y la usura en todos los niveles? ¿Con qué fuerza social y política cuenta esta orientación, cómo actuarán los cuadros y los líderes del gobierno y de las instituciones de los que el pueblo revolucionario espera respuesta?

Por nuestra parte confiamos en los miles y miles de militantes y cuadros revolucionarios que se han construido en la lucha durante todos estos años. De allí surgirán los dirigentes que reemplacen a los conciliadores y también las instancias de dirección colectiva que hacen falta. Allí está el material imprescindible para construir el instrumento político que necesitamos para profundizar el proceso. Serán aquellos que estén dispuestos a construir y respetar la participación democrática y movilizada de todo el pueblo bolivariano. Lo sabremos en el camino, porque la pelea es peleando.

c) Estimular la participación activa y democrática del pueblo bolivariano.
Las medidas de emergencia anunciadas el 6 de noviembre fueron un impulso a la moralización de nuestro pueblo. Se volvió a escuchar en las calles, las camionetas, el metro, en las empresas, en las colas la defensa, en voz alta, de acciones del gobierno como hacía tiempo no se escuchaba. Esto dará un impulso vital a la militancia para la campaña electoral. Pero no es suficiente para enfrentar la pelea de fondo que enfrentamos en la actualidad.

Para ayudar en la construcción del nuevo liderazgo necesitamos clarificar las ideas de ese pueblo. Ponerlo a debatir las causas y las razones de la Guerra Económica. Las políticas apropiadas para derrotarla. Hacerlo parte fundamental del debate estratégico sobre la necesidad de avanzar hacia la revolución económica no sólo como oyente sino como participantes con capacidad de aportar y de tomar de decisiones. En síntesis respetarlo como actor esencial y constructor del Proceso Revolucionario, recordando cuando en enero se juramento como Presidente al grito de “Yo soy Chávez”. Reconocerle su condición de artífice en la construcción del legado del Comandante. No tratarlos como hermanos menores, sino como iguales en derechos. Ese es el desafío actual de los dirigentes y los que se consideran cuadros de Revolución.

Debemos convertir cada fábrica, cada empresa, cada comunidad, cada liceo cada universidad, cada esquina caliente, cada barrio y cada cuartel, en un enorme taller de construcción de la política revolucionaria para la nueva etapa. Qué el rumor positivo que hoy se escucha se convierta en el canto potente de una Revolución que está viva y palpitando las nuevas batallas. Así será más fácil incentivar la participación electoral, recuperar alcaldías fundamentales, pero sobre todo, y esto es lo más importante, terminar de poner en pie al otro gigante de este Proceso: el pueblo bolivariano civil y militar. En esta tarea nos probaremos todos, pero en primer lugar los que aspiran y pelean por los puestos de liderazgo.

d) Unidad en la acción y respeto por la diversidad de posiciones
Necesitamos construir unidad, pero no unidad en las alturas, donde es visible para el que quiera ver que lo que hay es pelea política. Esto además es lógico. Estamos en un cruce de caminos y sin el líder indiscutido. Habrá de los que quieran “disfrutar” de la comodidad de sus privilegios acumulados y aquellos que entienden la responsabilidad histórica que sobre ellos ha caído. Sucedió durante el Golpe, durante el Paro Patronal y durante el Sabotaje. Y volverá a suceder ahora.

Por nuestra parte, actuando en la lucha contra la Guerra Económica y las batallas políticas parciales para fortalecer al Proceso, impulsaremos la unidad más solida que es la que se construye en la acción luchando por un claro objetivo común. Y ese objetivo debe ser construido a partir del respeto por la diversidad de posiciones y el debate político con el pueblo bolivariano. Una unidad construida desde la base con los liderazgos que prueben que han asumido el papel histórico que les ha tocado.

Porque estos no son momentos de “ordeno y mando”, aquellos que sientan la tentación de instalar un “orden” desde arriba, excluyendo la participación popular; limitando los derechos a la participación política democrática y decisoria del pueblo bolivariano y de sus corrientes sociales y políticas, aquellos que no quieran construir la política para ganar la guerra actual guiados por el criterio de resolver las necesidades del pueblo que vive de su trabajo y con la participación activa de ese pueblo; aquellos que no entiendan que la lucha sigue siendo por la independencia y el socialismo, por el proyecto bolivariano; chocaran con la voluntad de este pueblo rebelde e irreverente más temprano que tarde.

Notas:
i La asamblea realizada en Caracas por la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, CRBZ, es un ejemplo del nivel de conciencia, disposición de lucha y debate de nuestro pueblo. Lo mismo que el Congreso de Fundación de la Federación de Trabajadores Automotrices, realizado en Carabobo el 26 de Octubre pasado.
ii No se entiende por qué el precio de usura en la carne y en muchos otros productos alimenticios.
iii La especulación y la usura son estructurales, esto se puede ver en los índices de desabastecimiento programado que en los últimos 10 años nunca bajaron del 12% en Caracas que es de donde hay datos y en el piso duro de la inflación por encima del 20%. Esta distorsión es producto directo del modelo importador neto de bienes de consumo. Y es susceptible de ser manipulada por la acción acaparadora o usuraria de la burguesía importadora, como ocurre en la actualidad, llegando el desabastecimiento programado al 26% y la inflación a más del 45%, datos del Banco Central.
iv Acumulación originaria y Acumulación de Capital. El Capital, capítulos XXII, XXIV, XXV. Carlos Marx
v Merentes a contravía de Chávez: ¿Qué esconde la Guerra Económica contra el Proceso Bolivariano?http://www.aporrea.org/trabajadores/a173971.html y De Chávez a Maduro: Habilitar al Pueblo Bolivariano antes de que sea demasiado tarde. http://www.aporrea.org/ideologia/a175616.html
vi El fetichismo de la mercancía. El Capital Capítulo I, Carlos Marx
vii Es decir, las proporciones de apropiación de la plusvalía internacional captada a través de la Renta y distribuida de acuerdo al patrón de acumulación nacional.
viii Teoría Económica del Capitalismo Rentístico. Asdrúbal Baptista. Ediciones BCV.
ix Definición aportada por Javier Biardeau. También puede ser llamado Bonapartismo Sui Generis
x Todos los datos pueden encontrarse en los trabajos de sistematización realizados por el Profesor Víctor Álvarez para sus libros.
xi Grecia en su actual crisis económica, demoró tres años de desarrollo de esa crisis para que su PNB cayera el 20%
xii Para entender lo que significa esta pérdida en bienes y nivel de vida se puede revisar nuestro trabajo, De Chávez a Maduro: Habilitar al Pueblo Bolivariano antes de que sea demasiado tarde, en el linkhttp://www.aporrea.org/ideologia/a175616.html
xiii Se puede revisar el histórico del desarrollo bancario durante este lapso en la página web de Sundeban.
xiv La llamamos Mafiosa, para indicar que va en contra del consenso previo expresado en los Convenios Cambiarios y que se realiza de manera organizada y cartelizada para violar esas leyes.
xv Esto es una flexibilización neoliberal de las relaciones laborales.
xvi También va creciendo en importancia en la actualidad la extracción minera de la que por ahora poco se habla.
xvii Investigación realizada por dirigentes sindicales de la empresa Chrysler Venezuela.
xviii El automotriz es el sector económico que más dólares preferenciales a recibido en términos absoluto y relativo desde 2004. CADIVI.
xix En este sentido un documento de Manuel Sutherland presenta una propuesta interesante para el debate. Ver enhttp://www.aporrea.org/actualidad/a169669.html
xx Se da la paradoja de que exportamos nuestro café de mejor calidad a Colombia mientras que consumimos el de menor calidad entre los que producimos en el país y como resulta insuficiente importamos café de Nicaragua de una calidad inferior al que exportamos.
xxi Fue a través de la banca privada que se produjo la fuga de capitales en la crisis de 2009 y es también la banca la responsable del manejo de los otorgamientos de dólares del SITME, que se evaporaron.
xxii En el caso de las transacciones financieras internacionales del Estado, existiendo Bancoex no es necesaria la participación de intermediación de los usureros internacionales que han desatado la crisis mundial abierta en 2008.
xxiv En los sectores industriales que dependen del Estado la situación es similar o peor.
xxv El Nacional 23/09/13
xxvi Nota de prensa de Cámara Textil y Cámara del Vestido, guía.com.ve
xxvii Este estudio se intentó hacer en los escasos meses que el Dr. Roberto Hernández fue ministro del trabajo. Pero se desmontó, como tantas otras iniciativas valiosas cuando asumió la actual ministra María Cristina Iglesias.
xxviii Este es el daño colateral más importante que deja el experimento de economía mixta.
xxix El libro de Víctor Álvarez, Claves para una industrialización socialista presenta un balance interesante del proceso de industrialización de la década del 60 útil para el debate.
xxx Ídem anterior. Contiene una buena sistematización de datos. Ediciones CIM.
xxxi Un debate especial merecen los acuerdos de integración regional tipo MERCOSUR, por ahora, debemos defender el ALBA como principal plataforma de integración.
xxxii Muchos de ellos maltratados por la propia burocracia de las empresas y sin aprovechar todos sus conocimientos y experiencia.
xxxiii Presupuesto año 2013. Banco Central
xxxiv Revisar web Sundeban. Cálculos propios.
xxxv Para tener una idea de lo que significan todos estos depósitos en el exterior haremos una breve comparación: El PNB (Producto Nacional Bruto) venezolano alcanzó en el año 2012 a 380.000 millones de dólares calculado con el dólar a 4,30 bolívares. Si este año nuestra actividad económica es similar a la del año pasado o algo superior, al ser el precio actual del dólar 6,3 ese PNB se reduce a 260.000 millones de dólares. Esto significa que los activos venezolanos, sumados los públicos y privados, en el exterior son superiores a lo que produce toda la actividad económica del país en un año. Los datos en la web del Banco Central están en bolívares, los cálculos son nuestros.
xxxvi Esta propuesta es similar a la que hace Simón Andrés Zúñiga en un artículo que puede leerse siguiendo este linkhttp://www.aporrea.org/actualidad/a176758.html